
Estrés y ansiedad: por qué el ritmo actual puede ser tan adictivo como una sustancia
Vivimos en una época en la que sentirse cansado, saturado o en tensión se ha vuelto casi sinónimo de estar vivo. Nos levantamos con el

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¿Qué tienen en común una letra de trap y un post de Instagram de un influencer? Más de lo que parece: en ambos puede aparecer

Qué es el THC y cómo la creciente potencia del cannabis actual supone un riesgo especial para los adolescentes. Aunque el consumo juvenil ha disminuido en número, los productos disponibles hoy —como vapeadores, comestibles y extractos concentrados— contienen niveles mucho más altos de este compuesto psicoactivo, aumentando la probabilidad de problemas de memoria, ansiedad, psicosis y dependencia.

La adicción a las pantallas es una realidad creciente entre adolescentes y niños. El uso compulsivo del móvil y otros dispositivos puede afectar la salud mental, el sueño, la autoestima y la vida social de los menores.

El uso del teléfono móvil se ha vuelto imprescindible en nuestras vidas, facilitando la comunicación y el acceso a información en cualquier momento. Sin embargo, esta conveniencia también puede llevar a un uso excesivo y problemático, lo que puede derivar en adicción al móvil o nomofobia.
“El adicto del siglo XXI “vive normalmente” durante días o semanas haciendo su trabajo, cumpliendo sus obligaciones familiares, pero en realidad es un autómata que está en “modo espera” hasta que se activa otra vez consumiendo cocaína, sexo, juego, relaciones virtuales, etc.,”
F. Botana