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¿Cómo saber si realmente eres adicto al sexo?

Para saber si realmente eres adicto al sexo hay varias señales que debes tener en cuenta, pero sobre todo, una adicción sea a lo que sea, conlleva una falta de control. No se desea en realidad hacer eso, pero una ‘fuerza’ mayor nos controla.

Por eso es importante que delimitemos cómo es nuestra relación con el sexo para poder determinar si realmente el diagnóstico es el de una adicción. Si es así, tendremos que tratarlo inmediatamente para evitar males mayores. Estas son algunas señales inequívocas que podrían indicar que alguien es adicto al sexo.

Te quita demasiado tiempo

Lógico es que para mantener relaciones sexuales tengamos que dedicarle un tiempo que, por otro lado, es más que saludable. Las relaciones sexuales son una base importante en la pareja, y también algo necesario o que nos apetece aunque estemos solteros.

Pero cuando el tiempo que le dedicamos a pensar o practicar relaciones sexuales es excesivo y nos resta tiempo de otras cosas importantes, podemos empezar a pensar que algo no va bien.

Consecuencias negativas de la adicción al sexo

¿Cuánta cantidad de sexo es ‘normal’ tener al cabo de, por ejemplo, una semana? Difícil respuesta. Pero si nuestra práctica o necesidad de sexo nos trae consecuencias negativas en nuestra vida o/y en la de los que nos rodean, estamos en una conducta de riesgo.

problemas del adicto al sexo

Actividad sexual excesiva

Generalmente el perfil del adicto al sexo suele ser el de un varón joven, que dedica buena parte de su tiempo a pensar en sexo y a practicarlo y satisfacer sus necesidades, aunque esto luego les haga sentir mal o culpables.

También suele viene acompañado de una promiscuidad excesiva, o de la infidelidad si están en pareja. Se usan además de forma descontrolada medios como cibersexo, masturbación, consumo de pornografía o prostitución, entre otros.

Esto puede conllevar problemas económicos y con nuestra familia o pareja.

¿Qué puede llevar a una adicción al sexo?

Como en otras patologías adictivas, puede haber ciertas características en las personas que sean más susceptibles de acabar con una adicción al sexo.

Un desencadenante puede ser por ejemplo un desequilibrio hormonal con un aumento de testosterona, abusos sexuales en la infancia, ansiedad, conflictos no resueltos, fobia social, personalidades inmaduras…

Adicción al sexo y problemas en la pareja

Lógicamente, si el adicto al sexo cumple todos estos requisitos y tiene una pareja estable, los problemas no tardan en aparecer.

Generalmente es una adicción muy difícil de gestionar y suele acabar en ruptura. Las mentiras, manipulaciones, gastos excesivos, apatía, desinterés sexual, etc. suelen minar de tal manera a la pareja que la relación termina.

Por eso es necesario ponerse en manos de un especialista lo antes posible. Los sentimientos de culpa, de pérdida de control y baja autoestima hacen sufrir al adicto al sexo a diario. Esto sin sumar los problemas en las relaciones sociales.

¿Cómo es el tratamiento de la adicción al sexo?

Una evaluación por parte de un especialista es clave y hay que darse prisa en ponerse en tratamiento. La adicción al sexo puede ser la manifestación de otros problemas más profundos que hay que gestionar.

Como todas las adicciones, la falta de control sumada a las consecuencias negativas en la calidad de vida y en la salud física y mental hacen que es este tipo de adicciones deban tratarse cuanto antes mejor.

En Impasse Adicciones realizamos terapias individuales y exclusivas que respetan en todo momento la intimidad del paciente. Las terapias que aplicamos en nuestro tratamiento de adicción al sexo, son efectivas y evitan al máximo posibles recaídas –algo habitual en los casos de adicción al sexo- porque además de buscar un comportamiento sexual equilibrado, se trata de llegar al fondo del problema, identificando y tratando los conflictos psicológicos y personales que están detrás de la adicción.

Gracias a los más de 30 años experiencia, conocemos a fondo la mayor parte de las situaciones que pueden darse y cómo pueden sentirse tanto el adicto al sexo, como su pareja –en caso de tenerla- cuando deciden dar el paso de solicitar ayuda profesional. Por ello, ofrecemos un trato absolutamente confidencial, cercano y exclusivo. Las terapias son individuales y completamente personalizadas. Sabemos que es fundamental tener estas cuestiones muy en cuenta para obtener buenos resultados.

Tratar la adicción sexual requiere de un profundo conocimiento del problema. A diferencia de otras adicciones, donde se puede suprimir completamente una conducta o erradicar el consumo de una sustancia, el sexo debe seguir presente en la vida de la persona. Si tiene un problema con el sexo o conoce a alguien que pueda tenerlo, no lo dude más y pida una cita gratuita. Puede ser el primer paso para superar su adicción

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Lo extraño es vivir: la historia de Kiko y el consumo de porros

Vamos, Kiko, no me digas que has dejado de ir al psicólogo y que estás otra vez fumando maría. Y no me vengas con que soy un brasas, que más que yo no ha fumado ni el Bob Marley y te entiendo. Poco a gusto se queda uno después de un par de porros, como que nadie puede tocarte las narices porque todo te parece bien. Pero por eso mismo, porque sé de qué va la movida. Y porque hemos sido colegas desde que íbamos al colegio y a mí me alucinas, no hay dos como tú, y eso nunca te lo he dicho porque parecen mariconadas, pero hay cosas que uno tiene que hacer y una era decirte que te admiro.

Que yo he dejado muchas otras cosas por hacer, entre porro y porro poco tiempo me daba para que me importase algo, pero tú has estado ahí, pum, pum, pum, currándotelo, estudiando un oficio, aguantando a la chunga de tu madre, trabajando de sol a sol, entrenándote, intentando que las drogas y la priva no te dejasen en la cuneta. Yo no sé qué buscas en esos cómics que tanto te molan, si tú eres más superhéroe que los de la Marvel, esos tíos tan macizos pero tan lloricas, que no han peleado en la vida la mitad que tú y que jugaban con ventaja porque tenía poderes.

Porque, a ver, Kiko, que yo también he visto películas de esos tíos y tú no venías de otro planeta ni te había dado una radiación tocha. Tus padres no eran dioses, millonarios, científicos, ni el amor y la educación con patas. . Nunca te comiste una rosca, ni has sido un lumbreras, ni has tenido pasta más que para pasar el mes y gracias, eso sí, lo que te costaba menos era pegar fuerte cuando había pelea. A tu madre solo le falta volar en escoba para ser una bruja y tu hermano, como para darte ejemplo…ejemplo de desastre. Tú…parecía imposible que sacaras cabeza.

Porque allí estábamos todos, tíos corrientes, como tú, en el parque, quejándonos de lo difícil que es vivir, de lo jodido que es terminar la enseñanza obligatoria, ya no veas encontrar un trabajo de mierda donde luego no te exploten demasiado, y de cómo nos engaña el gobierno y cómo nos persigue la poli, y lo difícil que es encontrarse una piba legal. Y el porro y la litrona y echarse una risas y quejarse de todo con los colegas para pasar la vida, quién puede pedirnos más si no somos superhéroes.

Pero tú, tan corriente como nosotros, no sé de dónde sacabas esas fuerzas, intentando salir del agujero una y otra vez. Terminaste el colegio y te pusiste a aprender un oficio, un cocinero de la hostia eres, te lo digo yo que he probado tus paellas, y en cuanto tuviste un curro te fuiste a terapia para dejar la marihuana, dos años peleándotelo, y luego recaíste y te parecía que no había servido para nada, que tres años después tuviste que volver al psicólogo y ya no eran solo porros, sino también coca.

No jodas, Kiko ¿cómo que para nada? ¿Tú te has fijado cuántos nos quedamos colgados por el camino durante esos años, sin trabajo, sin estudios, sin futuro, sin ganas de luchar ni de mirarnos a la cara?

Y nosotros, tus amigos, no te animamos en tu pelea, como para animar a otros estábamos. Y un poco de mala leche, también te lo digo, aunque sea un mal rollo reconocerlo, que cuando otro sale de esto es como que te da rabia o que te dices “mira, pues sí que se puede” y entonces te planteas que deberías salir también, esforzarte, intentarlo. Pero es más cómodo decir “el Kiko es un rajado; al Kiko le explotan en el trabajo, es un esclavo del sistema; el Kiko se cree más que los amigos, nos desprecia los porros…

Y en lugar de animarte a dejarlo, te liamos más. Que ya estabas tú sacando la cabeza, casi no le dabas a las drogas, te habías metido en la hipoteca del piso con ayuda de tu viejo, y tenías un trabajo bien pagado y con horarios de persona normal, que me habías dicho que te querías apuntar otra vez al gimnasio o a hacer senderismo o hasta a una página de esas para conocer tías. Y entonces lo de la pelea. Que sí, tío, que en vez de llevarte con nosotros al agujero teníamos que haberte dicho “Vete bien lejos y no aparezcas más por el barrio”, pero cuando se organizó el lío tú estabas ya tan colgado como nosotros… y la paliza de órdago que te dieron y perder el trabajo de puta madre. Las palmaditas en la espalda que te dimos después no creo que te sirvieran para pagar la hipoteca. Ni para nada. Más que para que sintieras que eras uno de los nuestros. De nuevo.

Y vuelta a trabajos de mierda, de sol a sol y de martes a domingo, como los esclavos pero peor, que a ellos por lo menos les pagaban la comida y la cama y tú tuviste que alquilarle una habitación de tu piso a una tía que resultó ser una petarda, para pagar la hipoteca. Que vuelvas a casa reventado cada noche y fumes, esnifes, bebas…pues qué te voy a decir, que es lo más normal, lo que haría cualquiera de nosotros.

Pero el Kiko no es cualquiera. Tú, tío, sigues con esa fuerza que no está en el catálogo de la Marvel, y te das cuenta otra vez de lo que te joden la vida las drogas y te importas lo suficiente como para decir “no voy a permitirlo”, y vuelves al psicólogo, y te vienes arriba sin nadie que te jalee, más solo que la una, que tú ya sabes que los superhéroes tienen que guardar su secreto y pelear solos, y nadie les comprende a su alrededor, las pibas y los jefes les tratan como a unos pringados y ellos mismos dudan a veces.  Aunque, ahora que lo pienso, hasta los raritos se juntan entre ellos, la Liga de la Justicia, los X Men y todo ese tinglado. Que seguro que tú terminas encontrando otros amigos que no te lleven al hoyo, sino que sumen fuerzas. Y no andas solo, que el psicólogo te está ayudando de nuevo para reactivar esas fuerzas y que te mantengas firme, firme, en no vernos ni drogarte.

Y, gracias a eso, te libraste de ir con nosotros aquel día en el coche.

Así que no digas que te rindes, que dejas la terapia de nuevo. Cuando pases por el barrio y te enteres de que la he palmado en el accidente, te va a dar por pensar que lo extraño es vivir. No solo mantenerse vivo sino, como tú, luchar por vivir. Yo sé que no puedes escucharme, pero mis palabras están ya en tu cabeza. Agárrate a la vida con fuerza, Kiko, por ti y por mí. Con tus super poderes de barrio. De puro tozudo, invencible.

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¿Por qué en Islandia los jóvenes apenas consumen drogas?

Islandia el lugar de Europa donde los jóvenes consumen menos drogas y sustancias adictivas, y puede que esto se deba a un experimento cuyos resultados han sido sorprendentes y muy beneficiosos.

Los datos sobre la adicción a las drogas en jóvenes concluyen que suelen probar y consumir drogas por una llamada al riesgo, por la disponibilidad de las sustancias e incluso por depresión. Es como si necesitasen una inyección de adrenalina. ¿Cómo ha usado esta información el gobierno islandés?

El proyecto islandés

¿Cómo ha sido el proyecto que el país ha llevado a cabo para evitar la adicción a las drogas de sus jóvenes? El Gobierno se planteó conseguir ese ‘subidón’ en ellos de una forma natural. Querían ayudar a los jóvenes a sentirse eufóricos sin necesidad de sustancias externas, sino de una manera natural en el organismo. Se trataba de dar a cada joven, directamente, lo que más quería o necesitaba.

jovenes en Reykjavík, Islandia

Dos jóvenes en un lago de Reykjavík, Islandia

Entrenamiento para la vida

El proyecto en realidad consistía en ofrecer a los jóvenes un acceso fácil a aquello que más ilusión les podía hacer: un deporte, una actividad artística, etc. Pero también recibieron lo que se ha llamado ‘un entrenamiento para la vida’.

De esta manera, iban a aprender a apreciarse y valorarse más a sí mismos, a la vida y a su relación con los demás.

Se hicieron grandes campañas informativas entre los jóvenes, alertándoles desde adolescentes de los peligros que conlleva el consumo de alcohol y drogas.

En las numerosas encuestas que llevó a cabo el país, los datos revelaban que aquellos jóvenes que practicaban deporte habitualmente o pasaban más tiempo con sus familias, eran los que menos problemas de adicciones presentaban.

 

deporte en islandia contra las drogas

El programa ‘Juventud en Islandia’

Este programa incluía de forma indispensable el papel de las familias. Pasar tiempo de calidad con tus hijos pequeños o adolescentes marca una gran diferencia.

Para ello, se crearon asociaciones de padres en todos los colegios. Pero también se endurecieron las leyes existentes. A partir de ese momento, el tabaco sólo podía venderse a mayores de 18 y el alcohol a mayores de 20. Pero también se limitó por ley las horas en las que los menores podían ‘deambular’ solos por las calles.

A algunos estas leyes podrían parecerles muy duras o restrictivas, pero acompañadas de un verdadero acompañamiento familiar y actividades complementarias, sobre todo deporte, han dado unos resultados dignos de estudio.

La fórmula es sencilla: los valores de prevención han aumentado y los valores de riesgo han disminuido.

El consumo de drogas en Islandia ha retrocedido con una tendencia muy clara. Ha sido el país europeo donde más ha disminuido el consumo de alcohol y drogas.

Pero este programa, que en otros lugares ya ha sido adaptado como en Rumanía, los datos también hablan por sí solos. Bucarest disminuyó el consumo de alcohol y drogas entre sus jóvenes, pero también ha bajado el porcentaje de suicidios. En otros lugares, también ha bajado el nivel de delincuencia juvenil.

Aquí os dejamos un resumen en vídeo del proyecto islandés Youth in Iceland realizado por Funcas, entidad que forma parte de la Obra Social de CECA.

 

Conclusiones

La implicación de la familia y los formadores es clave para evitar que la juventud pueda caer en estos problemas de adicciones, que suelen ir acompañados de una búsqueda de adrenalina o riesgo, o de querer salir de una situación de insatisfacción, estrés o tristeza.

En Impasse Adicciones consideramos que para poder cumplir con los objetivos de reducir la reducción entre nuestros jóvenes, es necesario que exista un fuerte compromiso social. Lo ideal sería comenzar por fomentar y facilitar el acceso a actividades lúdicas y deportivas de nuestros jóvenes que subsanen esas diferencias que pueden resultar tan naturales en la adolescencia, un periodo de constantes cambios. 

 

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Esto es lo que te pasa al dejar de beber alcohol

No sé si has oído hablar del Dry January (Enero Seco), que tanto de moda se ha puesto en Inglaterra y EEUU. Este reto consiste, cuando finalizan las navidades, en dejar de beber alcohol, es decir, en reducir el consumo de alcohol a cero durante todo el mes tras los atracones típicos de estas fechas.

Pero lejos de retos puntuales, lo que está claro es que dejar de beber alcohol si eres consumidor habitual, y sobre todo de riesgo, conlleva unos cambios muy positivos en tu organismo y tu vida diaria que no estaría de más conocer.

El impacto positivo en el sistema cardiovascular

Cuando dejas de beber, le das un respiro a tu corazón y a tus arterias. El consumo habitual de alcohol puede provocar problemas en el sistema cardiovascular, como tensión alta, ritmo cardiaco anormal e incluso aumenta los riesgos de sufrir un infarto.

Dejar de beber alcohol hará sentir mejor a tu corazón, y esto se puede multiplicar si llevas una alimentación sana y haces algo de ejercicio.

Mejora tu salud mental

El consumo de alcohol de manera habitual sorprendentemente tiene consecuencias graves en tu salud mental.

Aunque a corto plazo reproduzca sensaciones de bienestar, euforia, etc., a medio y largo plazo está relacionado con problemas como la depresión. ¿Por qué ocurre esto?

Puede provocarte ansiedad y problemas a la hora de gestionar el estrés, porque el consumo habitual y excesivo de alcohol obstaculiza los neurotransmisores que necesita el cerebro para tener una adecuada salud mental.

Así, al dejar de beber alcohol o reducir considerablemente el consumo, notarás una mejoría no sólo física sino también mental.

Dormirás mejor

Directamente relacionado con sentirnos mejor, está un buen descanso. Está de sobre demostrado por varios estudios que reducir o eliminar el consumo de alcohol mejora la calidad del sueño.

Esto se traduce en sentirte mejor, con más fuerzas y encarar el día con un mejor ánimo.

Recupera tu hígado y tus riñones

Estos órganos son unos de los que más sufren con la ingesta continuada de alcohol. El hígado en concreto es el encargado de filtrar la sangre que sale del tubo digestivo. Cuando ingieres alcohol, el hígado es el órgano encargado de hacerlo desaparecer de la sangre, con el consiguiente sobre esfuezo que conlleva.

En el caso del filtrado que hacen los riñones, se trata de filtrar la sangre para producir orina y eliminar así deshechos. Este proceso conlleva medir si hay que liberar o retener agua.

Los riñones regulan la cantidad de agua en el cuerpo y el alcohol entorpece dicha función. Además, como el alcohol aumenta la carga de trabajo del hígado, los riñones se ven obligados a “trabajar más para compensar”. Beber menos o dejar de beber recuperará tus riñones.

Adelgazarás

El consumo elevado de alcohol está directamente relacionado en cómo el organismo gestiona la insulina. El consumo de alcohol lleva a sufrir resistencia a la insulina o insulinorresistencia.

Esto ocurre cuando el organismo no reacciona a la insulina, que es la hormona que segrega el páncreas para distribuir la glucosa en las células y que permite tener bajo control los niveles de azúcar en la sangre.

En el caso de sufrir de esta deficiencia, puedes llegar a desarrollar diabetes del tipo 2, algo que evitarás si dejas de consumir alcohol.

Pero además, la ingesta calórica que va de la mano del consumo de alcohol es realmente importante, por lo que evitar su consumo se verá reflejado en tu peso. Además, reducirás tu nivel de colesterol.

El consumo de alcohol aumenta el riesgo de cáncer

Un informe de la Sociedad Americana de Oncología advierte de que beber alcohol, aunque sea en pocas cantidades, aumenta el riesgo de cáncer. Por lo cual es evidente que reducir su consumo nos puede ayudar a llevar una vida más saludable.

¿Cómo ves la mejoría en tu vida si dejas de consumir alcohol? Sin duda los cambios son más que relevantes.

Tratamiento para dejar de beber

En Impasse Adicciones somos conscientes de la aceptación que tiene el consumo de alcohol en nuestras sociedad y de las dificultades para saber cuándo se sobrepasa la línea del consumo por ocio al consumo peligroso. Cuando el alcohol comienza a gobernar la vida del paciente, afectando a su estado de ánimo, a sus relaciones y a su salud es hora de tomar medidas.

Reconocer la adicción al alcohol es el primer paso para iniciar un proceso de recuperación. En Impasse Adicciones, Fernando Botana profundiza en las causas que le han llevado de manera personal a abusar de la bebida. Este proceso consolida y garantiza que la abstinencia sea la definitiva.

El alcohol destruye la vida de las personas en todos los sentidos: salud, relaciones personales y trabajo. No destroce su vida. Tratamiento del alcoholismo en Madrid: más de 30 años haciendo frente y venciendo a la adicción al alcohol

 

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Descubre si tu hijo consume drogas con estas señales

Con la llegada de la pubertad o la adolescencia, muchas son las familias que acaban viviendo un cierto distanciamiento entre sus miembros. Por un lado esto es normal, ya que son edades en las que los menores comienzan a sentir que necesitan más independencia, que tienen sus propias ideas y gustos, y quieren experimentar con tomar sus propias decisiones.

Hasta aquí, todo normal. El problema viene cuando el adolescente comienza a sentir curiosidad por ciertas sustancias que le pueden traer serios problemas. Hablamos del cannabis, la cocaína, las drogas sintéticas

¿Cómo saber si tu hijo puede estar consumiendo drogas?

Los adolescentes, experimentadores por naturaleza

En esta etapa de la vida, las ganas y la curiosidad por probar cosas nuevas son innatas. Por eso es importante adelantarte a esta época mediante una educación sincera y una comunicación fluida.

Tenemos que tener en cuenta que estas sustancias psicoactivas pueden consumirse a una edad cada vez más temprana.

Pero hay ciertas señales que pueden ayudarte a descubrir si tu hijo está experimentando con este mundo peligroso.

1. Mírale a los ojos:

Esto no significa que intentes saber la verdad a través de su mirada, sino que debes fijarte en el estado físico de sus ojos. Muchos de los consumos de estas sustancias afectan a estos órganos, como el enrojecimiento en el caso del consumo de marihuana o cannabis, pupilas anormalmente dilatadas y ojos muy abiertos con el consumo de psicotrópicos como cocaína, MDMA, éxtasis, etc. O mirada perdida y vidriosa en el caso del consumo de alcohol.

2. El olor

Sin duda el olor es clave para saber si tu hijo consume algunas de estas sustancias, sobre todo tabaco y alcohol. Si tu hijo consume tabaco o porros, el olor se quedará impregnado en sus dedos, pelo y ropa. Probablemente, si no quiere que le pilles, tendrá conductas como lavarse mucho las manos o echarse colonia fuera de lo normal. En el caso del alcohol, el olor de su aliento es un gran delator.

3. Cambios en su comportamiento y hobbies

Este es otro de los signos clave para detectar si tu hijo consume algún tipo de sustancia. Los cambios de humor son muy comunes en los jóvenes consumidores. Irritabilidad, momentos de depresión, aislamiento, agresividad… También puede dejar de lado sus actividades cotidianas y responsabilidades. Puede faltar a clase habitualmente o incluso dejar de lado ese deporte que tanto le gustaba para salir por la noche.  No es determinante, pero esta actitud puede ponerte en alerta.

4. Amistades que pueden ser malas influencias

Es clave conocer en entorno de tus hijos. Conocer sus amistades, a quién frecuenta en su lugar de estudio o durante su tiempo de ocio… Si estas personas que les acompañan te resultan claramente consumidores de este tipo de sustancias, es probable que tu hijo acabe ‘probando’ alguna de ellas.

5. Problemas de dinero

Cuando un adolescente empieza a consumir estas sustancias, lógicamente esto conlleva un gasto fuera de lo normal. Ya sea el cannabis o sustancias como la cocaína, conllevan un gasto extra. Puede que te pidan más dinero del que te pedían habitualmente, que se busquen un trabajo temporal y no sepas en qué ha gastado el dinero o, en casos más graves, que robe dinero en casa.

Son sólo unos pocos consejos de aspectos que debes vigilar sobre todo en edades de riesgo, en las que los adolescentes en su afán de probar cosas nuevas e incluso romper los límites, pueden terminar en un camino que puede ser peligroso para su futuro.

La comunicación y la información son claves para saber si tu hijo puede ser consumidor de drogas y evitarlo.

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La ludopatía crece cada vez más entre los jóvenes: evita caer en ella

La enfermedad de la ludopatía siempre había estado ligada a personas de cierta edad, a casinos y a bingos. Pero con el paso del tiempo los perfiles han cambiado. Actualmente la ludopatía crece entre los más jóvenes y ha pasado al mundo online.

Se ha detectado que casas de apuestas cada vez proliferan más por las calles y sobre todo en barrios humildes, algo que parece estar ligado al paro y la crisis. Pero, ¿sabes qué influencia está teniendo también la proliferación de juegos de azar online?

Nuevas tecnologías al servicio del juego

Los perfiles de los jugadores online no están delimitados, pero cada vez hay más gente joven “enganchada”, incluso menores de edad que en teoría no están autorizados a participar en este tipo de servicios en la red.

Las tecnologías han llegado también al campo de los juegos de azar, sirviéndose también de una eficaz publicidad.

Causas del aumento de adictos

Según los últimos datos hechos públicos por el Gobierno de España y que recoge el diario El Economista, el número de adictos a los juegos on line ha crecido un 34% en solo un año. Una de las principales causas del aumento de adictos es la facilidad e inmediatez de poder acceder a los juegos de azar online. Con un simple smartphone, un portátil o una tablet, en pocos segundos se puede estar conectado a la red y jugando en línea.

Además en los últimos tiempos se han multiplicado las promociones y el marketing respecto a los juegos online. No es raro ver anuncios en televisión en los que famosos o deportistas animan a participar en juegos online. Esto, unido a caracteres impulsivos de potenciales jugadores, parece ser una de las causas del aumento de esta adicción.

La accesibilidad desde casa y desde el anonimato multiplican las probabilidades de que jugar online acabe siendo un problema.

¿Cómo saber si estás enganchado?

Una de las pautas de comportamiento que más puede ser clave para diagnosticar una adicción al juego online, es el hecho de cada día apostar un poco más.

Tener una situación económica en la que estos gastos no resultan saludables, además de una falta de autocontrol, son síntomas a tener en cuenta. Saber que estás jugando sin que debieras hacerlo (por causas económicas o de insatisfacción) deberían ponerte en alerta.

Si además mientes a tus allegados o pones en peligro relaciones personales (o incluso el trabajo), es más que evidente que puedes estar en un comportamiento de riesgo, o ya estar inmerso en la adicción al juego online.

No poder controlar tu conducta respecto al juego online, ya es motivo más que suficiente para buscar ayuda, y que las personas de tu entorno acepten y entiendan que tienes un problema.

El juego online es la llamada ‘ludopatía del siglo XXI’, y puede llegar a destrozar la vida de una persona o de una familia.

Las apuestas online resultan muy atractivas por la facilidad de acceso a ellas, y por la imagen de facilidad y de triunfo que los medios y la publicidad nos venden. Pero lo cierto es que, aunque sea de pequeña apuesta en pequeña apuesta, pueden llegar a generar un gran agujero económico.

Por eso hay que tener en mente siempre el peligro de sencillamente entrar en el juego. Una simple apuesta de un día puede llevarnos a un agujero sin retorno. Por eso, lo ideal es directamente evitar este tipo de ‘entretenimiento’ o manera de creer que vamos a ganar dinero fácil. Antes de apostar online, ¡piénsatelo dos veces! Puedes ahorrarte muchos problemas futuros.

¿Cómo recuperarse de una adicción al juego?

Reconocer que se es adicto al juego y ser conscientes de los riesgos y dificultades que esta adicción está generando en la persona, suele ser el primer paso antes de solicitar ayuda psicológica.

En Impasse somos expertos en el tratamiento de adicción al juego en Madrid, y aplicamos terapias efectivas que evitan al máximo las posibles recaídas. La terapia aplicada por Fernando Botana consigue que la adicción al juego se supere en el 100% de los casos que siguen el tratamiento.

Contacte con nosotros para volver a recuperar el control de su vida o ayudar a que lo logre su familiar

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¿Cómo actúa la cocaína en tu organismo?

La cocaína ha sido consumida sobre todo en las últimas décadas, desbancando al consumo de heroína propio de los años 80. Esta droga, a pesar de no dejar secuelas físicas demasiado evidentes, sí lo hace con las psicológicas.

Los adictos a la heroína generalmente presentaban un deterioro físico rápido y fácilmente detectable pero, ¿qué ocurre con los efectos del consumo de cocaína ? ¿Sabes cómo actúa esta sustancia en tu organismo?

Efectos del consumo de cocaína a corto plazo

Los efectos de esta sustancia son prácticamente instantáneos tras su consumo.  Los síntomas más generalizados son:

  • Un estado similar al de alerta, en el que parece que los sentidos están más desarrollados.
  • Felicidad, euforia.
  • Locuacidad, lucidez mental.
  • Hipersensibilidad (al tacto, sonido, a la luz…).
  • Disminución de la sensación de fatiga o cansancio.
  • Cierta irritabilidad y formas de paranoia.

Hay que tener mucho cuidado con estos efectos porque, mientras a algunas personas parece que les ‘despierta’, les agiliza la mente o les hace sentir más poderosos, se puede dar el caso contrario.

Pueden producirse comportamientos inestables, inesperados, desconfianza hacia los demás o miedos injustificados. Su consumo a largo plazo puede provocar graves trastornos mentales, entre otros efectos.

adiccion cocaina directivos

 

Efectos a largo plazo del consumo de cocaína

En cuanto a los físicos, si el consumo es de cocaína inhalada pueden ser efectos graves en las fosas nasales, pudiendo sufrir el consumidor una pérdida progresiva del olfato o una perforación del tabique nasal. Además, puede darse un goteo constante, irritación en la garganta, hemorragias nasales, bronquitis, neumonía y problemas laríngeos como ronquera o afonía.

También reducen el apetito por lo que se puede dar una pérdida significativa de peso, o enfermedades como el Parkinson y otros trastornos del movimiento.

En cuanto a los psicológicos: irritabilidad, paranoia, depresión, manías persecutorias, o incluso esquizofrenia. Es común la agresividad la ansiedad y la inquietud.

¿Por qué es tan adictiva?

Debemos saber que la cocaína provoca la producción de dopamina, un neurotransmisor que actúa como un mensajero entre dos neuronas. Cuando la dopamina se genera de forma natural, la neurona de la que ha salido se encarga de reciclarla y así cancela la señal entre las dos neuronas.

Cuando se consume cocaína, esta cancelación no se produce, con lo cual hay una sobreproducción de dopamina que se acumula entre las dos neuronas. El circuito se acaba adaptando a este exceso de dopamina, y es lo que lleva a un consumo cada vez mayor y en menos espacio de tiempo.

 

hombre con camara de tv

 

¿Cómo actuamos en Impasse con el paciente adicto a la cocaína?

Recuperarse de una adicción a la cocaína, implica comenzar un proceso personal en muchas ocasiones acompañado de psicoterapia. En Impasse buscamos que el paciente experimente un afrontamiento personal y comprenda que el consumo de cocaína carece de sentido.

Contamos con una gran preparación para ayudar a adictos a la cocaína de todas las características: desde un perfil clásico, con una adicción a la cocaína media-alta y ligado a un estatus alto, al mundo de la alta dirección o del espectáculo, hasta a personas de otras capas sociales que comenzaron a consumir con un propósito sexual o lúdico.

Nuestro tratamiento de adicción a la cocaína en Madrid, cuenta con una gran experiencia, por ello, podemos determinar en qué momento del proceso se encuentra el paciente y a partir de ahí ayudarle con su adicción y comenzar a mejorar su vida.

Si tienes un problema con la cocaína, podemos ayudarte a recuperar la ilusión de vivir cada día como si fuera el primero de tu vida.

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Cómo la adicción al sexo afecta a las parejas

La adicción al sexo diagnosticada es un grave problema psicológico que puede afectarte en tu vida diaria, pero si estás en pareja, tiene también unos graves efectos.

Aunque no sea una enfermedad muy conocida o, más bien, de la que se hable abiertamente, sus efectos pueden ser tan devastadores para quien la sufre como otras adicciones: alcohol, cocaína, juego… ¿Cómo puede afectar especialmente a tu entorno más cercano y en concreto a tu pareja?

El llamado ‘desorden hipersexual’

Lo que suele caracterizar esta enfermedad, es que el sexo se utiliza como vía de escape de manera reiterada para otro tipo de trastornos o problemas, como pueden ser el estrés o la depresión.

Pero lejos de algo que puede resultar lógico y normal, se convierte en un problema cuando es una conducta incontrolable. El deseo sexual acaba controlando todos los aspectos de la vida del adicto y además se convierte en algo que no se puede cambiar.

Según un estudio realizado por el Journal of Sexual Magazine, encontraron que la mayoría de personas con adicción al sexo sufrían unas terribles consecuencias por su enfermedad: el 17% había perdido su empleo al menos una vez, el 39% había finalizado una relación sentimental y el 28% había contraído alguna enfermedad de transmisión sexual.

adicción al sexo y problemas

Los efectos en las relaciones cercanas

Como vemos, este estudio es sólo un ejemplo de cómo esta adicción puede afectarte si estás en una relación de pareja.

Generalmente la adicción al sexo supone ciertas conductas que, por supuesto, afectan enormemente a la pareja. Pueden existir infidelidades o no, pero generalmente el desorden hipersexual tiene comportamientos comunes en muchos individuos: consumo excesivo o sin control de cibersexo, prostitución, relaciones esporádicas con desconocidos

Esto puede generar rápidamente una ruptura en la pareja cuando descubre todo este tipo de infidelidades. Pero, ¿qué pasa cuando la pareja se da cuenta de que se trata de una enfermedad? Por lo general, comienza a comprender que no es únicamente un problema de traición, sino que va mucho más allá y se da cuenta de que la adicción al sexo debe ser tratada como lo que es, una enfermedad que quien la sufre no la puede controlar.

El problema de la adicción al sexo es que se genera una conducta que por lo general te destruye pero también destroza a la pareja. Por ello, es necesario aceptarlo y tomar medidas.

Si tú eres la persona dañada, es lógico que te asalte la vergüenza y quieras callar lo que te ocurre, o ni siquiera sepas realmente qué te pasa. Esconder o negar la realidad o sentir humillación es algo habitual. Parece que no lo puedes comentar con nadie, que no te van a creer.

Soluciones antes de que ocurra lo peor

Lo más aconsejable es acudir a un especialista. Y si es necesario, acudir con tu pareja. Puede ser un tema realmente incómodo, pero necesitas un diagnóstico y un tratamiento. Sólo así, y dándole la seguridad a tu pareja de que lo que sientes es una enfermedad, podréis superar esta adicción.

Acudir a un psicoterapeuta especializado te ayudará a diagnosticar que realmente hay una pérdida en tu libertad y una dependencia del sexo para cubrir otros problemas ocultos. Lo principal, en este momento, es sincerarse si se sabe que existe un problema y poner todos los medios para solucionarlo.

En Impasse somos especialistas en el tratamiento de adicción al sexo en Madrid. Nuestro centro apuesta por las terapias individuales y exclusivas, respetando en todo momento su intimidad. Será atendido únicamente por Fernando Botana, un profesional de larga trayectoria ha dedicado su vida al estudio de la sexualidad y las conductas adictivas con respecto al sexo.

Si tienes un problema con el sexo, podemos ayudarte a recuperar la ilusión de vivir cada día como si fuera el primero de tu vida.

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Efectos del consumo de alcohol a largo plazo en personas dependientes

La cantidad y la frecuencia con la que una persona consuma alcohol, es realmente lo más importante a la hora de determinar los efectos a largo plazo que provoca la bebida en nuestro organismo. Pero si partimos de una dependencia del alcohol y un consumo considerado de riesgo, los efectos a futuro son mucho mayores y nada buenos.

¿Quieres saber cómo afecta a largo plazo el alcohol en tu organismo?

Efectos del consumo de alcohol: Trastornos emocionales

El consumo excesivo de alcohol está muy relacionado con algunas enfermedades y trastornos emocionales, como la depresión o la ansiedad. ¿Por qué pasa esto?

El motivo es sencillo: ingerir alcohol con demasiada frecuencia, altera los niveles de serotonina en el cerebro, de hecho los disminuye. La serotonina es un neurotransmisor encargado de regular el estado de ánimo, y si lo hacemos disminuir, favorece la aparición de todo tipo de trastornos emocionales en la persona.

 

efectos del consumo de alcohol

 

Efecto del consumo de alcohol en el cerebro

En adolescentes puede frenar el desarrollo cerebral destruyendo neuronas, y en la edad adulta también afecta. El consumo en altas dosis impide el crecimiento de nuevas células y reduce en número de neuronas del cerebro en ciertas áreas concretas, sobre todo en lo que se llama ‘el cableado’ del sistema nervioso.

También afecta al hipocampo, que está encargado de la memoria. Si te emborrachas frecuentemente puedes llegar a dañar tu cerebro de forma permanente.

Efecto del consumo de alcohol en el organismo

Los efectos en los órganos de tu cuerpo también se pueden manifestar con el tiempo. Puedes sufrir diferentes enfermedades, algunas de ellas muy graves.

  • Una de las más comunes es la pancreatitis aguda, que puede derivar en la muerte.
  • El cáncer de estómago es otra grave enfermedad relacionada con el consumo excesivo de alcohol, pero no es el único cáncer: el de esófago y el cáncer hepático son otras dos graves enfermedades relacionadas directamente con el consumo.
  • La hepatitis alcohólica surge debido a la destrucción celular. Con el tiempo, el hígado evoluciona para adaptarse a la sobrecarga metabólica (hígado graso) y es cuandi puede llegar a la hepatitis y después a la cirrosis hepática. Esto degenera el órgano y puede acabar con un cáncer de hígado.
  • Anemia: la anemia puede llegar debido a que reduce los niveles de vitamina B12 en el organismo, y del ácido fólico.
  • Además de todos estos efectos, hay muchos más: disfunción eréctil e infertilidad, diabetes, mayor riesgo de infecciones bacterianas, hipertensión, arritmia cardiaca, úlceras en el estómago, ictus

tratamiento del alcoholismo

 

Efectos del consumo de alcohol: problemas sociales

Por desgracia, los efectos en el organismo no son los únicos. Además de graves problemas de salud, pueden darse muchos otros problemas a nivel social con tu entorno.

Una adicción al alcohol puede provocar que pierdas el trabajo, o que tengas problemas en tu familia. Discusiones, alteración de la percepción de la realidad, comportamientos depresivos o violentos… Como has podido ver, el consumo excesivo de alcohol alargado en el tiempo es una bomba de relojería. Además, muchos de sus efectos no se pueden reparar aunque pares el consumo. Los daños cerebrales, por ejemplo, son irreversibles aunque hayas dejado de consumir alcohol.

Llegar a tener un alzheimer precoz o enfermedades como la depresión, o un cáncer, son efectos demostradamente motivados por una ingesta de alcohol excesiva. No son sólo os efectos de ‘la borrachera’ del momento.

En Impasse somos expertos en el tratamiento de la adicción al alcohol en Madrid y ofrecemos un servicio exclusivo e individualizado que ayuda al paciente no solo a recuperarse de su adicción al consumo de alcohol, sino a comprender las causas que le han llevado a esa situación y evitar una nueva recaída.

Si tienes un problema con el alcohol, podemos ayudarte a recuperar la ilusión de vivir cada día como si fuera el primero de tu vida.

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Espejos de humo: lo que se esconde detrás del consumo de cannabis

Creador: Fernando Botana
Autora: Loren Fernández
Ilustraciones: Nuria Alegría

 

She looks into her mirror
Wishing someone could hear her, so loud
And I, need love, to hold me closer
In the night, just enough
To feel my body come alive
When my bones starts breaking, my heart starts shaking
I need love, need love. 

(Ella se mira en su espejo / deseando que alguien pueda escucharla, tan fuerte/ y yo necesito amor para sostenerme más cerca /en la noche, solo lo suficiente /sólo lo suficiente / para sentir mi cuerpo volver a la vida / cuando mis huesos comienzan a romperse, mi corazón empieza a sacudirse /necesito amor, necesito amor)

“Mirrors”, Niall Horan.


Claudia se mira en el espejo y canta.

No ve su imagen, no sabe quién la mira ni se atreve a buscar en el fondo de sus ojos y, de nuevo, no encontrarse. Hacerse preguntas. Reconocer en su imagen la misma imagen deformada que algunos ven.

Claudia canta cada vez que se siente angustiada para no pensar, para no sentir. Canta frente al espejo. Imagina que es la protagonista de un video-clip, la actriz de una historia inventada, como cuando, de adolescente, se encerraba en su cuarto tras un sonoro portazo, con la música a todo volumen porque su madre le había llamado soberbia, vaga, egoísta, desastre. Enseguida, su madre aporreaba en la puerta para quejarse del ruido y de que Claudia se hubiese levantado sin recoger la mesa.

Un ciclo que no se detuvo nunca. Su madre siempre ha intentado romperlo, y de una u otra manera no consigue más que repetirlo. Claudia simplemente huye. Canta. Se enciende un porro. Bebe hasta perder el control. Demasiada presión, como si intentaran aplastarle la cara contra el espejo. Y tiene miedo de romperse.

 

ilustracion de una adicta al cannabis

Claudia tiene ya treinta y cinco años, pero su madre no pierde la esperanza de llevarla por el buen camino. Por el camino que ella ha decretado como bueno. El intento más desastroso fue cuando le cambiaron de colegio. Claudia había empezado por entonces a juntarse con “malas compañías“. Se sentía sola, única, marginada y así, de cualquier manera, acompañada por otros que se sentían tan distintos y solos como ella y escapaban entre el humo de los porros, había conseguido durante un tiempo sentirse integrada. Pertenecer. Imposible en casa donde la unión entre su perfecta hermana y su exigente madre no dejaba un hueco en el que entrar.

Pero a su madre no le gustaban sus amistades. Para apartarle de ellas le buscaron un nuevo colegio. Los uniformes, como un perder la identidad. La disciplina, las reprimendas. El silencio. Se sintió más sola que nunca. “Pero, mamá”, pensaba Claudia “Tú no sabes qué fácil es drogarse en casa sola, beber hasta perder el control, perderse sin malas compañías. Perderse, precisamente, de tanta soledad”.

Look at me now I can see my past
Damm I look just like my fucking dad
Ligth it up, that´s smoke at mirrors
I even lool good in the broken mirror
I see my momma smile that´s a blessin
I see the change, I see the message.
Mirror on the wall, here we are again.

(Ahora me estoy mirando, puedo ver mi pasado / ¡maldición!, me parezco a mi jodido padre / enciendo un cigarro, que se fuma dentro de los espejos /me veo incluso en un espejo roto /veo a mi madre sonreír, eso es una bendición / veo el mensaje, veo el camino /Espejo en la pared, aquí estamos de nuevo) 

“Mirror”, Lil Wayne.

 

Claudia canta frente al espejo. Quiere huir, pero su cabeza sigue obsesionada con la nueva idea de mamá para “encarrilarla”: la terapia. El recuerdo de la primera sesión se le hunde en el estómago. Deja las canciones y el espejo, busca su salvavidas: el papelillo envolviendo la mezcla, crujiendo la hierba y el tabaco con ese sonido tranquilizador, el humo que asciende y Claudia hincha el pecho, respira profundamente, pero las imágenes no desaparecen:

Su familia al completo en el despacho del psicólogo. Su madre con su ultimátum “Siempre que hay ocasión te emborrachas y estropeas todo, no sabes comportarte como los demás, así no puedes seguir, si no haces algo se acabó…” Su madre no terminó el discurso, pero elevó el brazo y lo dejó caer, como si cortara con él el tronco de un árbol. O, quizás, un pavo de Navidad. Miró al psicólogo buscando un asentimiento, una orden-súplica muda que Claudia entiende muy bien (“Dígale usted a la niña que esto no se puede permitir”). El psicólogo solo observaba, pero con una atención tan neutral que la madre no explicó qué es lo que iba a terminar. Aunque está claro para ella. Se terminó que te ayudemos, se acabó tener una familia.

Claudia, ya bajo el efecto relajante de la marihuana, ríe pensando si no es eso lo que lleva intentando treinta y cinco años. Que se acabe. Dejar de tener una familia. Dejar de tener una familia y sentirse distinta y sola entre ellos.

Si se mirase en el espejo de nuevo vería que su risa se ha convertido en mueca. Mañana tiene una nueva sesión. Aunque esta vez irá ya sola. Y le aterra.

– ¿Cómo te sientes aquí, Claudia?
– Rara
– ¿Rara? Intenta explicarlo un poco más, por favor ¿miedo, vergüenza, ansiedad?
– Como si fuera un bicho raro y viniera a que me extirpara la rareza.
– ¿Te sientes rara?
– ¿No estaba usted en la reunión con mi familia la semana pasada? Porque me extraña que no lo recuerde: los gruñidos de mi madre son como para recordar. O la voz de mi hermana como un eco. O la manera en que mi padre mueve la cabeza asintiendo a todo lo que dice, como si fuese un juez. Rara sería poco: un desastre es lo que quieren hacerme sentir.
– No te preguntaba lo que dicen ellos de ti. Te preguntaba cómo te sientes tú. Cómo te ves tú, Claudia.

La pregunta la inquieta, como si la hubiesen pillado en un examen sorpresa para el que no ha estudiado.

– ¿Cómo voy a verme, si hasta mi nombre es un una tontería? ¡Nombre de ciruela! –ríe.
– O de diva italiana –añade el psicólogo.
Claudia sonríe y se encoge de hombros.
– Tal vez. No hay realidades sino percepciones, ¿no es eso?
– Buena observación ¿Nietzche?
– Seguramente se me ha quedado de un meme de wassap, no se haga ilusiones conmigo. Estudié una carrera porque con algo tenía que ganarme la vida. Eso si no me terminan echando del banco, que ya he tenido un par de meteduras de pata por ir un poco pasada de marihuana, pero suelo controlar.
– ¿Tú no te haces ilusiones contigo, Claudia? ¿Cómo te ves tú?

A Claudia le tiembla la barbilla

– Soy una rebelde, una egoísta inmadura que siempre lo estropea todo. Mi hermana, por ejemplo, también fuma porros, pero solo yo termino montando el número en casa, con mis borracheras. Por ahí, controlo; es mi familia quien me hace perder los nervios. Y si estoy aquí es porque a mi madre no hay quien le diga que no, le aseguro que es la única forma de sobrevivir en esa casa de figuras de cera.
– Entiendo por lo que dices que fumas porros, bebes, te rebelas contra lo que no te gusta, tu familia te altera… pero no te pregunto por lo que haces, sino por cómo te ves tú. Por ejemplo, ¿qué es lo que más te gusta de ti misma?
Claudia se revuelve en el sillón, incómoda.
– ¿Usted no da respuestas, solo hace preguntas?
– Las respuestas te las irás dando tú misma. ¿Quieres hacerme tú alguna ahora?
– Pues sí. ¿Qué se supone que tengo de bueno? Aquí estoy, con el loquero, y porque me ha obligado mi familia. No espere maravillas.

 

espejos de humo

El psicólogo junta los dedos, medita unos segundos.

– Veamos, acabo de conocerte, pero yo diría que tienes sentido del humor… ¿ciruela claudia, decías? –ambos sonríen-. Debes de ser una buena profesional, cuando tienes un puesto de responsabilidad en tu empresa y, a pesar de algún patinazo, siguen poniendo la confianza en ti. También tienes ganas de encontrar respuestas. Si no, no estarías aquí. Hay cosas que tu familia ha querido que hicieras o dejaras de hacer en tu vida y, por lo que decían la semana pasada, no parece que les hayas obedecido en muchas.

 

Claudia lleva un año en esto de las preguntas y las respuestas. Ha dejado de fumar marihuana y de beber hace tiempo. A veces, cuantas más respuestas encontraba, más marihuana parecía buscar, como si algo en su interior se rebelara contra ese sentirse bien. Reaccionara. Se recompusiera y, consciente de que algo iba a cambiar, no quisiera soltar la vieja imagen, después de tantos años aprendiendo que podía huir entre humo. Ahora, se mira en el espejo, que a veces se abre para ella como el mundo de Alicia lleno de posibilidades. Se mira con curiosidad. Con amabilidad, a veces. Canta, no para dejar de pensar, sino buscando nuevas respuestas a viejas preguntas.

I´m feeling far away, I´m feeling right there
Deep in my heart, deep in my mind
Take me away, take away
All that I own is just smoke and mirrors?

(Me siento muy lejos, me siento justo allí / en lo profundo de mi corazón, en el fondo de mi mente / llévame lejos, llévame lejos / Todo lo que tengo ¿Es tan solo humo y espejos?)

“Smoke and mirrors”, Imagine Dragons.

 

– Parece que te gustaría ser tu hermana por lo que dices.
– ¿Mi hermana?¡No gracias! Es un clon de mi madre.
– Entonces, tú quieres ser tú misma. Eso es sano y valiente ¿No?
– Yo misma…-repite Claudia, como hablando sola- Siendo yo misma no encuentro hueco en mi familia. No encajo. Para mi madre solo hay espacio para querer a quien es como ella quiere que seas.
– Eso, entonces, es un problema de tu madre, no tuyo.
– La odio.
– ¿De verdad? Entonces no te importaría lo que opinara de ti. ¿Qué necesitas de ella para no “odiarla” como dices?
– Que me quiera. Sin condiciones. Aunque no le guste. Por ejemplo, ahora se mete menos conmigo, porque no he vuelto a llegar borracha a casa. Pero eso lo hago porque, desde que vengo aquí, he ido entendiendo que es más lo que me perjudicaba que lo que me ayudaba. Y
tenía que dejarlo. Radical. Soy yo la que me ayudo ahora. Mi madre…bueno, es fácil, querer a alguien cuando hace lo que quieres que haga.
– Me alegro de que te estés enfrentando a la marihuana y el alcohol. Sobre todo porque eso significa que te sientes mejor contigo misma y no lo necesitas. Y quizás tampoco necesitas tanto la aprobación de tu madre, por eso piensas que te la está dando gratis.
– No, gratis no. Yo creo que es también porque le ha gustado Jaime, ¡es tan buen chico! Es su forma de darme el aprobado por salir con él.
– Tal vez tu madre esté en su derecho de que le guste Jaime. Y de que no le gusten algunas cosas que haces tú. Pero eso no significa que no te quiera, sino que quiere lo mejor para ti y sólo conoce una manera de hacer las cosas, tal vez un poco…
– Oh, vaya, eso sí que es raro. Si no me quiere como soy, ¡no me quiere! Y eso es lo que acaba pasando con todo el mundo, que en cuanto me conocen, me rechazan.
– ¿Crees que eso es así? ¿O todos o nadie? ¿Seguro?

El psicólogo la mira a los ojos con una sonrisa.

– Tal vez me paso un poco. Tú, tú por ejemplo, me escuchas y me aceptas. Desde que vengo aquí me siento más capaz de mirarme en el espejo.
– Y Jaime ¿no te quiere como eres?
– Porque no me conoce todavía. A veces pienso que no me ve, no tiene en cuenta mis sentimientos. por ejemplo, no sabe que quiero casarme y tener un hijo.
– ¿Y cuando le vas a dar la oportunidad de conocerte? Hace tiempo que venimos hablando de ello. Igual que un día decidiste dejar de drogarte.
– Esto cuesta más que decidirme a dejar los porros.
– O tal vez no. Tuviste que luchar contra una adicción, decidirlo fue fácil, mantener la decisión fue lo difícil. Ahora se trata solo de decidirte a mostrarte, dar la oportunidad de que te quieran tal como eres. El resto del camino puede más sencillo. Puede que te sorprenda cómo te ves en el espejo de Jaime.

Claudia ha apagado hoy treinta y siete velas. El camino ha sido duro. Dejar las adicciones. Y mostrarse a Jaime tal y como es, soportar la incertidumbre de no ser aceptada. “A mí me gustas tal y como eres”, le responde él cada día. Con las palabras, con los hechos, con su acompañarla en el camino.

Jaime está ahora a su lado en el sofá. Comen del mismo trozo de tarta a mordiscos. Se ríen, mientras caen las migas y las recogen con los dedos para metérselas en la boca el uno al otro. Suena el teléfono. En la pantalla aparece el número de su madre, pero Claudia ya no siente ansiedad ni ganas de liarse un porro cuando le responde. “Felicidades, hija”. “Gracias, mamá”. “¿Qué hacéis?” “Pringar el sofá de nata y chocolate”. “Qué cosas tienes, hija”. Lo dice medio riendo, no como un reproche.

Su madre está yendo también a terapia, comienza a pensar que hay otras maneras de vivir la vida. Se está volviendo menos intransigente. Mañana Claudia le dirá que va a ser abuela y ya no teme que la preocupe suponiendo que va a ser un desastre de madre. En el espacio entre sus padres y su hermana ya cabe Claudia un poco más. Y, aunque así no fuera, Claudia es feliz. Se mira en el espejo y se quiere. Unos días más que otros, como cualquiera. Pero sin necesidad de cantar para no pensar ni de que el humo de la marihuana nuble su propia imagen. Si canta, es por ver sus labios moverse al decir lo que siente.

I´m starting with the man in the mirror
I´m asking him to charge his ways
And no message could have been any clearer
If you wanna make the world a better place
Take a look at yourself, and then make a change.

(Estoy empezando por el hombre en el espejo / le pregunto para que cambie su camino / y ningún mensaje podría haber sido más claro / si quieres que el mundo sea un lugar mejor / échate un vistazo a ti mismo y luego cambia)

“Man in the mirror” Michael Jackson.

 

Relato de una adicta al cannabis

 

– Qué estupenda noticia, Claudia –le dice el psicólogo cuando le habla de su embarazo-. Un broche de oro para celebrar tus cambios y cerrar un ciclo ¿No crees?
– Lo sé. Pero tengo un poco de miedo.
– Es normal. Todos sentimos un poco de miedo. Ser padres…es una responsabilidad.
– ¿Sabes qué soñé ayer? Supongo que lo he soñado aposta, por tener algo interesante para esta sesión tan especial.
– Jajaja, cuenta, cuenta, estoy intrigado.
– Que recorría mi casa y los espejos no me reflejaban. Parecían no tener cristales, estar hechos de humo. De pronto, la niebla caía al suelo como una colcha, y podía mirarme en los espejos con toda claridad. Era porque Jaime los había cambiado todos, por unos en los que me reflejaba tal y como él me ve.
– Es un sueño precioso, y con mucho sentido.
– Lo sé.
– ¿Se lo has contado a él?
– Jajaja. Sí. Y luego nos hemos puesto a cantar, mirándonos juntos en el espejo.

Ain´t you something to admire
Because your shine is something like a mirror
And I can´t help but notice
You reflect in this heart of mine
If you ever feel alone and
The glare makes me hard to find
Just know that i´m always
Parallel on the other side
Just put your hand on the glass
I´m here trying to pull you though

You just got to be strong.
Because it´s like you´re my mirror
My mirror staring back at me
Staring back at me.

(Es impresionarte admirarte / porque tu brillo es algo así como un espejo / y no puedo dejar de sentir / tu reflejo en este corazón mío. /Si alguna vez te sientes sola y / el resplandor me hace difícil encontrarte / que sepas que siempre estaré / en paralelo al otro lado. /Simplemente pon tu mano sobre el cristal / yo estoy aquí intentando tirar de ti / tú solo tienes que ser fuerte./ Porque es como si fueras mi espejo / mi espejo mirándome fijamente / mirándome fijamente )

“Mirrors”, Justin Timberlake.