
Estrés y ansiedad: por qué el ritmo actual puede ser tan adictivo como una sustancia
Vivimos en una época en la que sentirse cansado, saturado o en tensión se ha vuelto casi sinónimo de estar vivo. Nos levantamos con el

Vivimos en una época en la que sentirse cansado, saturado o en tensión se ha vuelto casi sinónimo de estar vivo. Nos levantamos con el

Drogas de diseño y ocio digital: el lado oculto de la noche hiperconectada Durante años, la noche fue un espacio físico: lugares, cuerpos, música, encuentros.

La adicción a las pantallas es una realidad creciente entre adolescentes y niños. El uso compulsivo del móvil y otros dispositivos puede afectar la salud mental, el sueño, la autoestima y la vida social de los menores.

La adicción a las redes sociales se define por un patrón problemático de uso compulsivo de plataformas digitales, acompañado de una preocupación excesiva por las interacciones en línea. Reconocer los signos de esta adicción y buscar un equilibrio saludable es esencial para recuperar el control y mejorar la calidad de vida.
“El adicto del siglo XXI “vive normalmente” durante días o semanas haciendo su trabajo, cumpliendo sus obligaciones familiares, pero en realidad es un autómata que está en “modo espera” hasta que se activa otra vez consumiendo cocaína, sexo, juego, relaciones virtuales, etc.,”
F. Botana