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¿Por qué en Islandia los jóvenes apenas consumen drogas?

Islandia el lugar de Europa donde los jóvenes consumen menos drogas y sustancias adictivas, y puede que esto se deba a un experimento cuyos resultados han sido sorprendentes y muy beneficiosos.

Los datos sobre la adicción a las drogas en jóvenes concluyen que suelen probar y consumir drogas por una llamada al riesgo, por la disponibilidad de las sustancias e incluso por depresión. Es como si necesitasen una inyección de adrenalina. ¿Cómo ha usado esta información el gobierno islandés?

El proyecto islandés

¿Cómo ha sido el proyecto que el país ha llevado a cabo para evitar la adicción a las drogas de sus jóvenes? El Gobierno se planteó conseguir ese ‘subidón’ en ellos de una forma natural. Querían ayudar a los jóvenes a sentirse eufóricos sin necesidad de sustancias externas, sino de una manera natural en el organismo. Se trataba de dar a cada joven, directamente, lo que más quería o necesitaba.

jovenes en Reykjavík, Islandia

Dos jóvenes en un lago de Reykjavík, Islandia

Entrenamiento para la vida

El proyecto en realidad consistía en ofrecer a los jóvenes un acceso fácil a aquello que más ilusión les podía hacer: un deporte, una actividad artística, etc. Pero también recibieron lo que se ha llamado ‘un entrenamiento para la vida’.

De esta manera, iban a aprender a apreciarse y valorarse más a sí mismos, a la vida y a su relación con los demás.

Se hicieron grandes campañas informativas entre los jóvenes, alertándoles desde adolescentes de los peligros que conlleva el consumo de alcohol y drogas.

En las numerosas encuestas que llevó a cabo el país, los datos revelaban que aquellos jóvenes que practicaban deporte habitualmente o pasaban más tiempo con sus familias, eran los que menos problemas de adicciones presentaban.

 

deporte en islandia contra las drogas

El programa ‘Juventud en Islandia’

Este programa incluía de forma indispensable el papel de las familias. Pasar tiempo de calidad con tus hijos pequeños o adolescentes marca una gran diferencia.

Para ello, se crearon asociaciones de padres en todos los colegios. Pero también se endurecieron las leyes existentes. A partir de ese momento, el tabaco sólo podía venderse a mayores de 18 y el alcohol a mayores de 20. Pero también se limitó por ley las horas en las que los menores podían ‘deambular’ solos por las calles.

A algunos estas leyes podrían parecerles muy duras o restrictivas, pero acompañadas de un verdadero acompañamiento familiar y actividades complementarias, sobre todo deporte, han dado unos resultados dignos de estudio.

La fórmula es sencilla: los valores de prevención han aumentado y los valores de riesgo han disminuido.

El consumo de drogas en Islandia ha retrocedido con una tendencia muy clara. Ha sido el país europeo donde más ha disminuido el consumo de alcohol y drogas.

Pero este programa, que en otros lugares ya ha sido adaptado como en Rumanía, los datos también hablan por sí solos. Bucarest disminuyó el consumo de alcohol y drogas entre sus jóvenes, pero también ha bajado el porcentaje de suicidios. En otros lugares, también ha bajado el nivel de delincuencia juvenil.

Aquí os dejamos un resumen en vídeo del proyecto islandés Youth in Iceland realizado por Funcas, entidad que forma parte de la Obra Social de CECA.

 

Conclusiones

La implicación de la familia y los formadores es clave para evitar que la juventud pueda caer en estos problemas de adicciones, que suelen ir acompañados de una búsqueda de adrenalina o riesgo, o de querer salir de una situación de insatisfacción, estrés o tristeza.

En Impasse Adicciones consideramos que para poder cumplir con los objetivos de reducir la reducción entre nuestros jóvenes, es necesario que exista un fuerte compromiso social. Lo ideal sería comenzar por fomentar y facilitar el acceso a actividades lúdicas y deportivas de nuestros jóvenes que subsanen esas diferencias que pueden resultar tan naturales en la adolescencia, un periodo de constantes cambios. 

 

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Descubre si tu hijo consume drogas con estas señales

Con la llegada de la pubertad o la adolescencia, muchas son las familias que acaban viviendo un cierto distanciamiento entre sus miembros. Por un lado esto es normal, ya que son edades en las que los menores comienzan a sentir que necesitan más independencia, que tienen sus propias ideas y gustos, y quieren experimentar con tomar sus propias decisiones.

Hasta aquí, todo normal. El problema viene cuando el adolescente comienza a sentir curiosidad por ciertas sustancias que le pueden traer serios problemas. Hablamos del cannabis, la cocaína, las drogas sintéticas

¿Cómo saber si tu hijo puede estar consumiendo drogas?

Los adolescentes, experimentadores por naturaleza

En esta etapa de la vida, las ganas y la curiosidad por probar cosas nuevas son innatas. Por eso es importante adelantarte a esta época mediante una educación sincera y una comunicación fluida.

Tenemos que tener en cuenta que estas sustancias psicoactivas pueden consumirse a una edad cada vez más temprana.

Pero hay ciertas señales que pueden ayudarte a descubrir si tu hijo está experimentando con este mundo peligroso.

1. Mírale a los ojos:

Esto no significa que intentes saber la verdad a través de su mirada, sino que debes fijarte en el estado físico de sus ojos. Muchos de los consumos de estas sustancias afectan a estos órganos, como el enrojecimiento en el caso del consumo de marihuana o cannabis, pupilas anormalmente dilatadas y ojos muy abiertos con el consumo de psicotrópicos como cocaína, MDMA, éxtasis, etc. O mirada perdida y vidriosa en el caso del consumo de alcohol.

2. El olor

Sin duda el olor es clave para saber si tu hijo consume algunas de estas sustancias, sobre todo tabaco y alcohol. Si tu hijo consume tabaco o porros, el olor se quedará impregnado en sus dedos, pelo y ropa. Probablemente, si no quiere que le pilles, tendrá conductas como lavarse mucho las manos o echarse colonia fuera de lo normal. En el caso del alcohol, el olor de su aliento es un gran delator.

 

3. Cambios en su comportamiento y hobbies

Este es otro de los signos clave para detectar si tu hijo consume algún tipo de sustancia. Los cambios de humor son muy comunes en los jóvenes consumidores. Irritabilidad, momentos de depresión, aislamiento, agresividad… También puede dejar de lado sus actividades cotidianas y responsabilidades. Puede faltar a clase habitualmente o incluso dejar de lado ese deporte que tanto le gustaba para salir por la noche.  No es determinante, pero esta actitud puede ponerte en alerta.

4. Amistades que pueden ser malas influencias

Es clave conocer en entorno de tus hijos. Conocer sus amistades, a quién frecuenta en su lugar de estudio o durante su tiempo de ocio… Si estas personas que les acompañan te resultan claramente consumidores de este tipo de sustancias, es probable que tu hijo acabe ‘probando’ alguna de ellas.

5. Problemas de dinero

Cuando un adolescente empieza a consumir estas sustancias, lógicamente esto conlleva un gasto fuera de lo normal. Ya sea el cannabis o sustancias como la cocaína, conllevan un gasto extra. Puede que te pidan más dinero del que te pedían habitualmente, que se busquen un trabajo temporal y no sepas en qué ha gastado el dinero o, en casos más graves, que robe dinero en casa.

Son sólo unos pocos consejos de aspectos que debes vigilar sobre todo en edades de riesgo, en las que los adolescentes en su afán de probar cosas nuevas e incluso romper los límites, pueden terminar en un camino que puede ser peligroso para su futuro.

La comunicación y la información son claves para saber si tu hijo puede ser consumidor de drogas y evitarlo.

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Rasgos de la personalidad que fomentan la adicción a la cocaína

¿Hay tipos de personalidad que favorecen la adicción a la cocaína? Varios estudios científicos sugieren que sí. Un individuo puede presentar rasgos de la personalidad que lo hagan más o menos propenso a sufrir este problema.

Sin embargo, una drogadicción no es una fórmula matemática. Para que un adicto llegue a serlo, intervienen otros muchos factores. Para el equipo terapéutico de Impasse, lo interesante de los rasgos de personalidad que favorecen la adicción a la cocaína es la posibilidad de utilizarlos para su tratamiento.

Un rasgo de la personalidad se puede definir como la tendencia a comportarnos de una manera particular ante una situación dada. ¿Cuáles son los rasgos relacionados con el abuso de la cocaína?

    


Inestabilidad emocional

La inestabilidad emocional es la tendencia a experimentar emociones desagradables (ira, ansiedad, depresión, vulnerabilidad, etc.) fácilmente. Varios estudios coinciden en señalar que la inestabilidad emocional (que además se agudiza con el consumo de esta droga) es una de las características de los adictos a la cocaína.

Estos mismos estudios revelan que el individualismo y una excesiva preocupación por el logro y la consecución de un cierto poder personal, están relacionados con una mayor inestabilidad emocional.

En relación con este rasgo de su personalidad, las personas adictas a la cocaína parecen tener especial dificultad para controlar las emociones y los impulsos.

Escasa responsabilidad

En general, los adictos a la cocaína tienen problemas para asumir responsabilidades y suelen optar por comportamientos espontáneos. En vez de ser organizados y mostrar autodisciplina, prefieren el comportamiento imprevisto y espontáneo.

En línea con esta tendencia, no tienen problema con saltarse las normas y conviven sin problemas con un alto nivel de ambigüedad.

 


Búsqueda de nuevas emociones

Otro rasgo que caracteriza a las personas cocainómanas es que suelen ser curiosas y abiertas a probar cosas nuevas y diferentes. Buscan emociones y novedades, aunque supongan conductas de riesgo. Es más: se sienten atraídas por el riesgo.

Para ellas, es muy importante obtener placer y gratificaciones individuales diferentes (son hedonistas) y refuerzos inmediatos. Para lograrlo, son capaces de desplegar una gran cantidad de energía. Necesitan más estímulos que los demás para no caer en el aburrimiento y evitan las situaciones que les frustran.

Carácter típico

El carácter típico que presentan los adictos a la cocaína implica sentimientos de inferioridad y baja autoestima (en relación con la población general).

Otro rasgo característico es la tendencia a culpar a los demás de sus propios problemas, así como cierto grado de inmadurez y carencia de recursos para enfrentarse a las dificultades.

Finalmente, suelen presentar un menor nivel de tolerancia social, mayor desinterés por los demás y una clara tendencia a manipular las situaciones en beneficio propio.

 

Factores sociales > personalidad

Los rasgos de la personalidad son factores de riesgo pero por sí solos no provocan que una persona se convierta en adicta a la cocaína. Es necesario que concurran otras causas.

Esas otras causas, que podríamos llamar “ambientales”, sí están catalogadas como factores de riesgo determinantes de la adicción a la cocaína. Por ejemplo, una actitud positiva hacia el consumo de drogas o la sensación de control del consumo de cocaína (determinantes en el inicio del consumo y en su escalada) no son rasgos de la personalidad con los que una persona haya nacido, sino que se forman en un determinado contexto social que los favorece.

Si tienes un problema de adicción a la cocaína, desde Impasse te recomendamos que consultes a un terapeuta que te ayude a detectar si hay elementos de tu personalidad que te impiden librarte de la cocaína. Como especialistas en el tratamiento de la adicción a la cocaína en Madrid, creemos que esta es una de las estrategias que más ayudan a nuestros pacientes a superar la drogadicción.

 

 

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Reconoce tu adicción al juego y gana la partida

Si admitir una adicción siempre conlleva dificultades, la ludopatía juega en otra liga. En incontables ocasiones ni el propio afectado, ni la familia, ni el entorno más cercano sospechan del problema.


El juego engancha porque se pierde la lógica

El cerebro entra en una dinámica muy excitante que provoca expectativas engañosas. Primer problema: a partir de la desesperación por las pérdidas se produce una confusión cognitiva que hace que la mente del jugador tienda a pensar que va a ganar una cantidad ingente o al menos, a restaurar las pérdidas.

A pesar de que la relación entre problemas financieros y adicción al juego no tienen porqué estar unidas, lo más habitual es que acabe afectando de manera directa a la economía familiar.

Las pequeñas deudas comienzan a acumularse y se vuelven cifras importantes. Mientras la familia sufre un doble disgusto: hacer frente a las deudas económicas que el ludópata ha dejado y enfrentarse al problema de la adicción al juego del integrante de la unidad familiar.

La dificultad de comprender que la adicción al juego se ha convertido en una patología también complica el desenlace. Normalmente los familiares suelen darse cuenta del problema cuando el paciente ya se encuentra en una fase avanzada.

 

Juegos casino

 

El ludópata: un jugador que no se da por vencido

Aunque los familiares confíen en los aparentes intentos de control del adicto, lo cierto es que éste, más que intentar dejarlo, suele buscar algún tipo de estratagema para recuperar el dinero que ha perdido en apuestas anteriores.

Esto provoca un aislamiento, un abandono de las responsabilidades, alteraciones del estado de ánimo donde confluyen inquietud, angustia, irritabilidad, ansiedad o depresión con euforia y felicidad. Y en los casos más extremos puede incluso llegar a repercutir en el entorno laboral del adicto.

En resumen, las complicaciones económicas y de la propia adicción suelen estar entremezcladas con una serie de problemas personales.

El rechazo social que todavía provoca la ludopatía suele derivar en sentimiento de vergüenza. Y hay que tener en mente una cuestión fundamental: es muy difícil salir de esta tendencia destructiva si no se solicita la ayuda de un especialista.

 

Ludopatía en casino

 

Gracias a Impasse puedes ganar la batalla a los problemas con el juego. Nuestra terapia es  individual y exclusiva y evita al máximo posibles recaídas. No nos centramos exclusivamente en la adicción, trabajamos con los pacientes para identificar la raíz de esta problemática.

Si tienes un problema con el juego o conoces a alguien que tenga este problema, busca ayuda profesional.

“Planta cara y hazle un jaque mate a la ludopatía”

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Síntomas para la detección precoz de la adicción a la cocaína

Con un perfil del consumidor en evolución durante las últimas décadas, cada vez resulta más difícil detectar una adicción en su fase inicial. Familiares y amigos del dependiente son los que suelen sufrir las consecuencias de los adictos a la cocaína. Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan es el sentimiento de culpabilidad por no haber ayudado antes. Generalmente, no suelen detectar la adicción, por eso te contamos cuáles son los síntomas iniciales que caracterizan un problema de adicción a la cocaína.

Con el paso del tiempo el perfil del consumidor de cocaína ha evolucionado tanto que resulta complicado identificar la drogodependencia en la fase inicial. Según la Red pública de atención a las drogodependencias en España, dependiente del ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en la actualidad el perfil de los adictos a esta sustancia tiene entre 26 y 44 años y un poder adquisitivo medio – alto. Por lo tanto, resulta muy difícil identificar al adicto que suele esconderse muy bien, aparentando una vida de lo más normal durante mucho tiempo.

Disimular el consumo de estupefacientes es fundamental para los adictos a la cocaína. A pesar de la adicción, los drogodependientes saben que esta sustancia está mal vista por gran parte de la sociedad y que el consumo puede hacer saltar las alarmas de su entorno más cercano.

Aunque las mentiras, los titubeos y el encubrimiento forman parte del día a día del cocainómano hay una combinación de síntomas y comportamientos que pueden ayudar a identificar algunos casos de adicción a la cocaína.

Estos son los principales síntomas para detectar físicamente la adicción a la cocaína:

  • Ojos enrojecidos

  • Frecuente sangrado / secreción nasal

  • Olfateo recurrente

  • Pupilas dilatadas y sensibilidad a la luz

  • Entradas frecuentes al baño

  • Cambio de grupo de amigos

  • Desapariciones frecuentes no justificadas

  • Cambios de comportamiento

  • Humor muy variable. Irritabilidad

  • Depresión o aislamiento social

  • Pérdida de interés en trabajo, estudios y ocio

  • Frecuente necesidad de dinero

En Impasse conocemos de cerca el dolor de los familiares y el sufrimiento del paciente. Por ello, enfocamos la terapia en dos vertientes. La primera, dirigida a evitar que la persona dependiente vuelva a consumir y la segunda, enfocada en descubrir y afrontar los aspectos de la vida que le han llevado a la adicción.

Descubre más sobre nuestro tratamiento de adicción a la cocaína en Madrid.

Recupera con Impasse Adicciones la ilusión de vivir cada día, como si fuera el primero de tu vida