,

No, la adicción NO es una enfermedad cerebral

La tesis de que la adicción es una enfermedad cerebral se ha ido consolidando en los últimos tiempos en países como Estados Unidos especialmente a través del NIDA (Instituto Nacional de Drogas y Abusos), que ya desde los años 60 y 70 del pasado siglo ha fomentado la idea de que la mejor manera de conceptualizar la adicción sería considerarla como enfermedad crónica del cerebro.

No obstante, en los últimos años han aparecido numerosas críticos hacia esta consideración acerca de la adicción como enfermedad cerebral. Entre esos críticos nos encontramos sin duda los profesionales de Impasse ya que nuestra posición, al igual que la de un gran número de profesionales de la salud, es que afirmar que la adicción es una enfermedad cerebral no es más que otro reduccionismo claro.

Es cierto, que se producen alteraciones cerebrales cuando se consume droga de forma habitual (Tesis de la Dopamina) y que estas alteraciones provocan, entre otras cosas, una tendencia a la repetición del consumo. Pero también es cierto, que estos hechos no explican por si solos la conducta adictiva, como así lo demuestran desde otras perspectivas otros psicólogos en distintos medios científicos y de divulgación como los Nature o Papeles psicológicos.

Por eso en Impasse Adicciones, no creemos en el tratamiento de la adicción desde un punto de vista puramente clínico y farmacéutico, si no que vamos más allá. Mediante la psicología y centrándonos en las causas que provocan la adicción y en las particularidades del paciente, desarrollamos tratamientos individualizados que traten la adicción de forma eficaz y que garanticen no solo la recuperación de la adicción si no la no recaída.

,

¿Cómo saber si realmente eres adicto al sexo?

Para saber si realmente eres adicto al sexo hay varias señales que debes tener en cuenta, pero sobre todo, una adicción sea a lo que sea, conlleva una falta de control. No se desea en realidad hacer eso, pero una ‘fuerza’ mayor nos controla.

Por eso es importante que delimitemos cómo es nuestra relación con el sexo para poder determinar si realmente el diagnóstico es el de una adicción. Si es así, tendremos que tratarlo inmediatamente para evitar males mayores. Estas son algunas señales inequívocas que podrían indicar que alguien es adicto al sexo.

Te quita demasiado tiempo

Lógico es que para mantener relaciones sexuales tengamos que dedicarle un tiempo que, por otro lado, es más que saludable. Las relaciones sexuales son una base importante en la pareja, y también algo necesario o que nos apetece aunque estemos solteros.

Pero cuando el tiempo que le dedicamos a pensar o practicar relaciones sexuales es excesivo y nos resta tiempo de otras cosas importantes, podemos empezar a pensar que algo no va bien.

Consecuencias negativas de la adicción al sexo

¿Cuánta cantidad de sexo es ‘normal’ tener al cabo de, por ejemplo, una semana? Difícil respuesta. Pero si nuestra práctica o necesidad de sexo nos trae consecuencias negativas en nuestra vida o/y en la de los que nos rodean, estamos en una conducta de riesgo.

problemas del adicto al sexo

Actividad sexual excesiva

Generalmente el perfil del adicto al sexo suele ser el de un varón joven, que dedica buena parte de su tiempo a pensar en sexo y a practicarlo y satisfacer sus necesidades, aunque esto luego les haga sentir mal o culpables.

También suele viene acompañado de una promiscuidad excesiva, o de la infidelidad si están en pareja. Se usan además de forma descontrolada medios como cibersexo, masturbación, consumo de pornografía o prostitución, entre otros.

Esto puede conllevar problemas económicos y con nuestra familia o pareja.

¿Qué puede llevar a una adicción al sexo?

Como en otras patologías adictivas, puede haber ciertas características en las personas que sean más susceptibles de acabar con una adicción al sexo.

Un desencadenante puede ser por ejemplo un desequilibrio hormonal con un aumento de testosterona, abusos sexuales en la infancia, ansiedad, conflictos no resueltos, fobia social, personalidades inmaduras…

Adicción al sexo y problemas en la pareja

Lógicamente, si el adicto al sexo cumple todos estos requisitos y tiene una pareja estable, los problemas no tardan en aparecer.

Generalmente es una adicción muy difícil de gestionar y suele acabar en ruptura. Las mentiras, manipulaciones, gastos excesivos, apatía, desinterés sexual, etc. suelen minar de tal manera a la pareja que la relación termina.

Por eso es necesario ponerse en manos de un especialista lo antes posible. Los sentimientos de culpa, de pérdida de control y baja autoestima hacen sufrir al adicto al sexo a diario. Esto sin sumar los problemas en las relaciones sociales.

¿Cómo es el tratamiento de la adicción al sexo?

Una evaluación por parte de un especialista es clave y hay que darse prisa en ponerse en tratamiento. La adicción al sexo puede ser la manifestación de otros problemas más profundos que hay que gestionar.

Como todas las adicciones, la falta de control sumada a las consecuencias negativas en la calidad de vida y en la salud física y mental hacen que es este tipo de adicciones deban tratarse cuanto antes mejor.

En Impasse Adicciones realizamos terapias individuales y exclusivas que respetan en todo momento la intimidad del paciente. Las terapias que aplicamos en nuestro tratamiento de adicción al sexo, son efectivas y evitan al máximo posibles recaídas –algo habitual en los casos de adicción al sexo- porque además de buscar un comportamiento sexual equilibrado, se trata de llegar al fondo del problema, identificando y tratando los conflictos psicológicos y personales que están detrás de la adicción.

Gracias a los más de 30 años experiencia, conocemos a fondo la mayor parte de las situaciones que pueden darse y cómo pueden sentirse tanto el adicto al sexo, como su pareja –en caso de tenerla- cuando deciden dar el paso de solicitar ayuda profesional. Por ello, ofrecemos un trato absolutamente confidencial, cercano y exclusivo. Las terapias son individuales y completamente personalizadas. Sabemos que es fundamental tener estas cuestiones muy en cuenta para obtener buenos resultados.

Tratar la adicción sexual requiere de un profundo conocimiento del problema. A diferencia de otras adicciones, donde se puede suprimir completamente una conducta o erradicar el consumo de una sustancia, el sexo debe seguir presente en la vida de la persona. Si tiene un problema con el sexo o conoce a alguien que pueda tenerlo, no lo dude más y pida una cita gratuita. Puede ser el primer paso para superar su adicción

, , ,

Esto es lo que te pasa al dejar de beber alcohol

No sé si has oído hablar del Dry January (Enero Seco), que tanto de moda se ha puesto en Inglaterra y EEUU. Este reto consiste, cuando finalizan las navidades, en dejar de beber alcohol, es decir, en reducir el consumo de alcohol a cero durante todo el mes tras los atracones típicos de estas fechas.

Pero lejos de retos puntuales, lo que está claro es que dejar de beber alcohol si eres consumidor habitual, y sobre todo de riesgo, conlleva unos cambios muy positivos en tu organismo y tu vida diaria que no estaría de más conocer.

El impacto positivo en el sistema cardiovascular

Cuando dejas de beber, le das un respiro a tu corazón y a tus arterias. El consumo habitual de alcohol puede provocar problemas en el sistema cardiovascular, como tensión alta, ritmo cardiaco anormal e incluso aumenta los riesgos de sufrir un infarto.

Dejar de beber alcohol hará sentir mejor a tu corazón, y esto se puede multiplicar si llevas una alimentación sana y haces algo de ejercicio.

Mejora tu salud mental

El consumo de alcohol de manera habitual sorprendentemente tiene consecuencias graves en tu salud mental.

Aunque a corto plazo reproduzca sensaciones de bienestar, euforia, etc., a medio y largo plazo está relacionado con problemas como la depresión. ¿Por qué ocurre esto?

Puede provocarte ansiedad y problemas a la hora de gestionar el estrés, porque el consumo habitual y excesivo de alcohol obstaculiza los neurotransmisores que necesita el cerebro para tener una adecuada salud mental.

Así, al dejar de beber alcohol o reducir considerablemente el consumo, notarás una mejoría no sólo física sino también mental.

Dormirás mejor

Directamente relacionado con sentirnos mejor, está un buen descanso. Está de sobre demostrado por varios estudios que reducir o eliminar el consumo de alcohol mejora la calidad del sueño.

Esto se traduce en sentirte mejor, con más fuerzas y encarar el día con un mejor ánimo.

Recupera tu hígado y tus riñones

Estos órganos son unos de los que más sufren con la ingesta continuada de alcohol. El hígado en concreto es el encargado de filtrar la sangre que sale del tubo digestivo. Cuando ingieres alcohol, el hígado es el órgano encargado de hacerlo desaparecer de la sangre, con el consiguiente sobre esfuezo que conlleva.

En el caso del filtrado que hacen los riñones, se trata de filtrar la sangre para producir orina y eliminar así deshechos. Este proceso conlleva medir si hay que liberar o retener agua.

Los riñones regulan la cantidad de agua en el cuerpo y el alcohol entorpece dicha función. Además, como el alcohol aumenta la carga de trabajo del hígado, los riñones se ven obligados a “trabajar más para compensar”. Beber menos o dejar de beber recuperará tus riñones.

Adelgazarás

El consumo elevado de alcohol está directamente relacionado en cómo el organismo gestiona la insulina. El consumo de alcohol lleva a sufrir resistencia a la insulina o insulinorresistencia.

Esto ocurre cuando el organismo no reacciona a la insulina, que es la hormona que segrega el páncreas para distribuir la glucosa en las células y que permite tener bajo control los niveles de azúcar en la sangre.

En el caso de sufrir de esta deficiencia, puedes llegar a desarrollar diabetes del tipo 2, algo que evitarás si dejas de consumir alcohol.

Pero además, la ingesta calórica que va de la mano del consumo de alcohol es realmente importante, por lo que evitar su consumo se verá reflejado en tu peso. Además, reducirás tu nivel de colesterol.

El consumo de alcohol aumenta el riesgo de cáncer

Un informe de la Sociedad Americana de Oncología advierte de que beber alcohol, aunque sea en pocas cantidades, aumenta el riesgo de cáncer. Por lo cual es evidente que reducir su consumo nos puede ayudar a llevar una vida más saludable.

¿Cómo ves la mejoría en tu vida si dejas de consumir alcohol? Sin duda los cambios son más que relevantes.

Tratamiento para dejar de beber

En Impasse Adicciones somos conscientes de la aceptación que tiene el consumo de alcohol en nuestras sociedad y de las dificultades para saber cuándo se sobrepasa la línea del consumo por ocio al consumo peligroso. Cuando el alcohol comienza a gobernar la vida del paciente, afectando a su estado de ánimo, a sus relaciones y a su salud es hora de tomar medidas.

Reconocer la adicción al alcohol es el primer paso para iniciar un proceso de recuperación. En Impasse Adicciones, Fernando Botana profundiza en las causas que le han llevado de manera personal a abusar de la bebida. Este proceso consolida y garantiza que la abstinencia sea la definitiva.

El alcohol destruye la vida de las personas en todos los sentidos: salud, relaciones personales y trabajo. No destroce su vida. Tratamiento del alcoholismo en Madrid: más de 30 años haciendo frente y venciendo a la adicción al alcohol

 

, ,

Cómo la adicción al sexo afecta a las parejas

La adicción al sexo diagnosticada es un grave problema psicológico que puede afectarte en tu vida diaria, pero si estás en pareja, tiene también unos graves efectos.

Aunque no sea una enfermedad muy conocida o, más bien, de la que se hable abiertamente, sus efectos pueden ser tan devastadores para quien la sufre como otras adicciones: alcohol, cocaína, juego… ¿Cómo puede afectar especialmente a tu entorno más cercano y en concreto a tu pareja?

El llamado ‘desorden hipersexual’

Lo que suele caracterizar esta enfermedad, es que el sexo se utiliza como vía de escape de manera reiterada para otro tipo de trastornos o problemas, como pueden ser el estrés o la depresión.

Pero lejos de algo que puede resultar lógico y normal, se convierte en un problema cuando es una conducta incontrolable. El deseo sexual acaba controlando todos los aspectos de la vida del adicto y además se convierte en algo que no se puede cambiar.

Según un estudio realizado por el Journal of Sexual Magazine, encontraron que la mayoría de personas con adicción al sexo sufrían unas terribles consecuencias por su enfermedad: el 17% había perdido su empleo al menos una vez, el 39% había finalizado una relación sentimental y el 28% había contraído alguna enfermedad de transmisión sexual.

adicción al sexo y problemas

Los efectos en las relaciones cercanas

Como vemos, este estudio es sólo un ejemplo de cómo esta adicción puede afectarte si estás en una relación de pareja.

Generalmente la adicción al sexo supone ciertas conductas que, por supuesto, afectan enormemente a la pareja. Pueden existir infidelidades o no, pero generalmente el desorden hipersexual tiene comportamientos comunes en muchos individuos: consumo excesivo o sin control de cibersexo, prostitución, relaciones esporádicas con desconocidos

Esto puede generar rápidamente una ruptura en la pareja cuando descubre todo este tipo de infidelidades. Pero, ¿qué pasa cuando la pareja se da cuenta de que se trata de una enfermedad? Por lo general, comienza a comprender que no es únicamente un problema de traición, sino que va mucho más allá y se da cuenta de que la adicción al sexo debe ser tratada como lo que es, una enfermedad que quien la sufre no la puede controlar.

El problema de la adicción al sexo es que se genera una conducta que por lo general te destruye pero también destroza a la pareja. Por ello, es necesario aceptarlo y tomar medidas.

Si tú eres la persona dañada, es lógico que te asalte la vergüenza y quieras callar lo que te ocurre, o ni siquiera sepas realmente qué te pasa. Esconder o negar la realidad o sentir humillación es algo habitual. Parece que no lo puedes comentar con nadie, que no te van a creer.

Soluciones antes de que ocurra lo peor

Lo más aconsejable es acudir a un especialista. Y si es necesario, acudir con tu pareja. Puede ser un tema realmente incómodo, pero necesitas un diagnóstico y un tratamiento. Sólo así, y dándole la seguridad a tu pareja de que lo que sientes es una enfermedad, podréis superar esta adicción.

Acudir a un psicoterapeuta especializado te ayudará a diagnosticar que realmente hay una pérdida en tu libertad y una dependencia del sexo para cubrir otros problemas ocultos. Lo principal, en este momento, es sincerarse si se sabe que existe un problema y poner todos los medios para solucionarlo.

En Impasse somos especialistas en el tratamiento de adicción al sexo en Madrid. Nuestro centro apuesta por las terapias individuales y exclusivas, respetando en todo momento su intimidad. Será atendido únicamente por Fernando Botana, un profesional de larga trayectoria ha dedicado su vida al estudio de la sexualidad y las conductas adictivas con respecto al sexo.

Si tienes un problema con el sexo, podemos ayudarte a recuperar la ilusión de vivir cada día como si fuera el primero de tu vida.

, , ,

Consumo de porno y adicción al sexo

El consumo excesivo de pornografía es uno de los comportamientos habituales de las personas que padecen adicción al sexo. La razón principal es la enorme disponibilidad de cibersexo y pornografía online.

Según las estadísticas de Pornhub, en 2017 se registraron en todo el mundo 28.500 millones de búsquedas de porno en internet, una media de 81 millones de visitas al día. En total, se subieron más de 4 millones de vÍdeos a este portal de pornografía, con una duración total que alcanza los ¡68 años! Los datos de Pornhub sitúan a España en el puesto número 12 entre los países que ven más pornografía en esta plataforma.

Otros estudios, como el de Techpump, aseguran que España es el sexto país en cuanto a consumo de porno dentro de las webs que maneja esta empresa. De acuerdo con Techpump, la comunidad de Madrid y en particular la ciudad de Madrid son los lugares con mayor consumo de porno online del país.

 

La mayoría de expertos señalan que el consumo esporádico de porno no tiene por qué ser necesariamente perjudicial. El problema, una vez más, surge cuando se convierte en algo compulsivo y descontrolado.

 

¿Internet y la gran abundancia de porno online han contribuido ha multiplicar los casos de adicción al sexo? Hoy día parece indudable. Aunque conviene dejar claro que la pornografía online en sí misma no es el problema, es evidente que cada vez hay más personas que hacen un mal uso de ella, otorgándole un papel protagonista en su vida sexual.

 

 

Sexo, la palabra más buscada

Cuando tecleamos la palabra “sexo” en Google, el buscador nos devuelve 440 millones de resultados. Es la palabra más buscada. Obviamente, no todos esos resultados corresponden a pornografía, pero sí reflejan la omnipresencia del sexto en un ámbito, Internet, en el que pasamos cada vez más horas y que ha modificado de forma radical la forma de comunicarnos y relacionarnos, también desde el punto de vista sexual.

Internet nos permite un tipo de sexo sin compromiso, anónimo, gratuito y que muchos consideran más seguro. De hecho, algunas personas con pocas habilidades sociales o que atraviesan una etapa poco estimulante en su vida sexual pueden encontrar en la red contenidos que la enriquezcan puntualmente.

Sin embargo, el sexo por internet también tiene consecuencias negativas, sobre todo en forma de pérdida de control, es decir, de adicción. Las personas, en su mayoría hombres, que consumen pornografía en exceso suelen perder el interés por todo estímulo sexual que no sea el que les llega a través de la pantalla. Esa dependencia va en detrimento de las relaciones sexuales “reales” de pareja.

El abuso de la pornografía tiende a crear un universo sexual alejado de la realidad y a potenciar un sentimiento común en las personas adictas: la inseguridad y el sentimiento de culpa. Por eso, cada vez más, se encierran en prácticas sexuales más obsesivas. Internet les ofrece un “refugio” seguro para su obsesión, aunque poco a poco ese refugio se convierte en una prisión.

 

 

Prevención y tratamiento

La prevención de la aparición de la adicción al sexo pasa necesariamente por una mejor educación sexual de los más jóvenes. El hecho de que la pornografía online sea el primer contacto con la sexualidad de muchos adolescentes debería hacernos reflexionar, como sociedad, acerca del tipo de valores, referencias y creencias asociadas al sexo que estamos construyendo.

En general, la pornografía crea una imagen distorsionada de las relaciones sexuales e impide el desarrollo de una sexualidad más basada en el contacto con otras personas. En ciertos casos, esto puede degenerar en trastornos tan serios como la adicción al sexo.

Hay una serie de síntomas que deben alertarnos de que el consumo de pornografía ha rebasado el umbral de lo saludable:

  • ¿Ha intentado abandonar o al menos reducir el consumo de pornografía y no lo ha conseguido?
  • ¿Utiliza la pornografía para huir de situaciones o sentimientos que le resultan desagradables: ansiedad, culpa, ira, etc.?
  • ¿Le obsesiona consultar webs de pornografía, hasta el punto de descuidar sus responsabilidades (trabajo, familia, amigos, etc.) para conectarse?
  • ¿El uso que hace de la pornografía le provoca sentimientos de culpa y vergüenza?
  • ¿Miente para ocultar su actividad sexual?
  • ¿Es incapaz de tener relaciones sexuales sin que medie el uso de pornografía?

Esta batería de preguntas pueden ser útiles para dilucidar si usted o una persona de su entorno padece un consumo descontrolado de pornografía que puede llevar aparejada una adicción al sexo.

En Impasse Adicciones utilizamos este tipo de preguntas para determinar la historia del paciente y planificar el tratamiento más adecuado.

No podemos olvidar que, aunque el cuadro de la adicción presenta rasgos comunes a todas las personas adictas al sexo, las causas y las circunstancias personales de cada una obligan a llevar a cabo un tratamiento de la adicción al sexo totalmente personalizado.

Si consideras que tienes un problema con el sexo o conoces a alguien que pueda necesitar ayuda, contacta con nosotros y ven a una primera consulta totalmente gratuita

, , , ,

Rasgos de la personalidad que fomentan la adicción a la cocaína

¿Hay tipos de personalidad que favorecen la adicción a la cocaína? Varios estudios científicos sugieren que sí. Un individuo puede presentar rasgos de la personalidad que lo hagan más o menos propenso a sufrir este problema.

Sin embargo, una drogadicción no es una fórmula matemática. Para que un adicto llegue a serlo, intervienen otros muchos factores. Para el equipo terapéutico de Impasse, lo interesante de los rasgos de personalidad que favorecen la adicción a la cocaína es la posibilidad de utilizarlos para su tratamiento.

Un rasgo de la personalidad se puede definir como la tendencia a comportarnos de una manera particular ante una situación dada. ¿Cuáles son los rasgos relacionados con el abuso de la cocaína?

    


Inestabilidad emocional

La inestabilidad emocional es la tendencia a experimentar emociones desagradables (ira, ansiedad, depresión, vulnerabilidad, etc.) fácilmente. Varios estudios coinciden en señalar que la inestabilidad emocional (que además se agudiza con el consumo de esta droga) es una de las características de los adictos a la cocaína.

Estos mismos estudios revelan que el individualismo y una excesiva preocupación por el logro y la consecución de un cierto poder personal, están relacionados con una mayor inestabilidad emocional.

En relación con este rasgo de su personalidad, las personas adictas a la cocaína parecen tener especial dificultad para controlar las emociones y los impulsos.

Escasa responsabilidad

En general, los adictos a la cocaína tienen problemas para asumir responsabilidades y suelen optar por comportamientos espontáneos. En vez de ser organizados y mostrar autodisciplina, prefieren el comportamiento imprevisto y espontáneo.

En línea con esta tendencia, no tienen problema con saltarse las normas y conviven sin problemas con un alto nivel de ambigüedad.

 


Búsqueda de nuevas emociones

Otro rasgo que caracteriza a las personas cocainómanas es que suelen ser curiosas y abiertas a probar cosas nuevas y diferentes. Buscan emociones y novedades, aunque supongan conductas de riesgo. Es más: se sienten atraídas por el riesgo.

Para ellas, es muy importante obtener placer y gratificaciones individuales diferentes (son hedonistas) y refuerzos inmediatos. Para lograrlo, son capaces de desplegar una gran cantidad de energía. Necesitan más estímulos que los demás para no caer en el aburrimiento y evitan las situaciones que les frustran.

Carácter típico

El carácter típico que presentan los adictos a la cocaína implica sentimientos de inferioridad y baja autoestima (en relación con la población general).

Otro rasgo característico es la tendencia a culpar a los demás de sus propios problemas, así como cierto grado de inmadurez y carencia de recursos para enfrentarse a las dificultades.

Finalmente, suelen presentar un menor nivel de tolerancia social, mayor desinterés por los demás y una clara tendencia a manipular las situaciones en beneficio propio.

 

Factores sociales > personalidad

Los rasgos de la personalidad son factores de riesgo pero por sí solos no provocan que una persona se convierta en adicta a la cocaína. Es necesario que concurran otras causas.

Esas otras causas, que podríamos llamar “ambientales”, sí están catalogadas como factores de riesgo determinantes de la adicción a la cocaína. Por ejemplo, una actitud positiva hacia el consumo de drogas o la sensación de control del consumo de cocaína (determinantes en el inicio del consumo y en su escalada) no son rasgos de la personalidad con los que una persona haya nacido, sino que se forman en un determinado contexto social que los favorece.

Si tienes un problema de adicción a la cocaína, desde Impasse te recomendamos que consultes a un terapeuta que te ayude a detectar si hay elementos de tu personalidad que te impiden librarte de la cocaína. Como especialistas en el tratamiento de la adicción a la cocaína en Madrid, creemos que esta es una de las estrategias que más ayudan a nuestros pacientes a superar la drogadicción.

 

 

, ,

5 patrones de comportamiento de la adicción a la cocaína con los que debes romper ya

Las personas adictas a la cocaína tienden a desarrollar hábitos que son muy difíciles de cambiar. Repiten comportamientos de forma automática, y aunque esos comportamientos tengan consecuencias negativas, parecen incapaces de evitarlos.

Aunque aún se desconocen los mecanismos cerebrales que explican este fenómeno, un estudio publicado por la revista Science y dirigido por la investigadora Karen Ersche, considera que las terapias más eficaces son precisamente aquellas que potencian la capacidad de los enfermos para desarrollar nuevos hábitos más positivos que sustituyan al consumo de cocaína.

Después de años de experiencia tratando (y curando) a numerosas personas adictas a la cocaína, en Impasse hemos identificado ciertos patrones de comportamiento comunes a todos los adictos.

Los cinco comportamientos que presentamos a continuación son señales inequívocas que deben alertar al enfermo o a las personas que lo rodean del problema. Detectarlos y tratar de romper con ellos poco a poco, desarrollando la fortaleza del paciente, es una de las estrategias habituales en la terapia para superar la adicción a la cocaína.

1. Aislamiento social del adicto a la cocaína

La adicción a la cocaína conlleva, invariablemente, el aislamiento social. Aunque persiste el estereotipo de que la cocaína nos hace más sociables y extrovertidos, lo cierto es que esta droga va recluyendo al adicto en un círculo cada vez más pequeño, poblado únicamente por otras personas que sufren el mismo problema o viven de él (camellos, etc.).

Para escapar de esta adicción es crucial intentar reconectar con los círculos sociales alejados de ese mundo. Cambiar de ambiente y compartir tiempo con personas cuya vida no gira en torno a la cocaína te permitirá ver tu problema con cierta perspectiva y darte cuenta de algo que probablemente habías olvidado: es posible vivir sin cocaína.

2. Mentir(se)

Mentirse a sí mismos y a los demás es un comportamiento asociado a cualquier adicción. La mentira encubre el problema, evita tener que enfrentarse cara a cara con él y es otro de los comportamientos “automáticos” inducido por la cocaína.

También se recurre a la mentira para enmascarar los síntomas físicos y psicológicos derivados del consumo excesivo de esta droga y, por supuesto, para conseguir el dinero o justificar los problemas económicos que implica.

Pensamientos o expresiones del tipo “Lo tengo controlado” o “Lo dejo cuando quiera” son las mentiras más habituales. Desde Impasse te recomendamos que las evites. Aunque te parezca un detalle menor, dejar de recurrir a estas mentiras (tanto si las verbalizas ante otras personas como si te las repites mentalmente ante el espejo a solas) puede ser un avance en el proceso de curación.

3. Atracción por comportamientos de riesgo

La adicción a la cocaína altera de tal forma la conducta y el buen juicio de quienes la padecen que, de forma generalizada, manifiestan comportamientos que ponen en peligro su integridad física, por ejemplo conductas sexuales de riesgo que pueden acarrear enfermedades infecciosas graves (VIH, Hepatitis C, etc.), accidentes de tráfico, peleas, etc. También son frecuentes los conflictos con la autoridad que provocan desde la pérdida de un empleo a problemas legales, etc.

Si consumes cocaína y presentas este tipo de conductas, evítalas por todos los medios: no solo estarás contribuyendo a preservar tu salud y tu bienestar, sino que además empezarás a retomar el control de tu vida que habías delegado en la droga.

4. Gastos excesivos (problemas financieros)

La adicción a la cocaína sale muy cara también desde el punto de vista económico. El gasto excesivo para atender un consumo cada vez mayor suele terminar en deudas y problemas financieros muy serios.

Prestar atención a la cuenta del banco puede ser un toque de atención que te sirva para darte cuenta de otra dimensión del problema. Fíjate en tu estilo de vida y trata de calcular tus gastos para que puedas ponerle una cifra a tu adicción.

Lo primero que conseguirás con este pequeño-gran cambio de comportamiento es tomar conciencia de en qué punto estás y darle visibilidad (en forma de números, en este caso) a la cocaína.

5. Abandonarse

La adicción a la cocaína invade cada momento de la persona adicta. No hay tiempo para otra cosa que no sea colocarse, comprar la cocaína o desear estar colocado. Obviamente, hacer una vida mínimamente normal queda fuera de la agenda. Ir a la compra, cocinar, hacer deporte…

A esto nos referimos con lo de “abandonarse”. Descuidarse en aspectos fundamentales (incluso de higiene personal) suele ser una de las consecuencias directas de la adicción a la cocaína.

Para combatir esta conducta, resulta muy útil incorporar a tu vida una serie de prácticas que impliquen cuidado personal en sentido amplio: obligarte a preparar (y comer) una buena comida, salir a pasear, correr o cualquier ejercicio físico que te atraiga, poner un poco de orden en casa, retomar una afición abandonada o descubrir una nueva, etc. En definitiva: desarrollar costumbres diarias para cuidarte y dedicarte tiempo que no impliquen consumir cocaína.

Te proponemos que adoptes estos cambios de comportamiento y los incorpores a tu día a día como una rutina. Quizá te parezcan poca cosa, pero son una forma de romper el círculo vicioso de la adicción. Imponerte nuevos hábitos es una batalla ganada en la lucha contra la drogadicción.

Como terapeutas especializados en la adicción a la cocaína, creemos que cambiar los comportamientos que conducen al abuso de esta droga es vital para superarlo. En Impasse te recomendamos que busques la ayuda de terapeutas que te guíen en el proceso, que sepan identificar cuáles son los hábitos que te atan a la droga y tracen contigo otros nuevos, haciendo un seguimiento personal de tus victorias diarias.